Neoliberalismo a la Matraca

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Lunes 29 de Julio de 2019

En el marco de las fiestas julianas que celebran la fundación de Guayaquil cada año, el pasado 25 de julio, el presidente Moreno aprovechaba la ocasión para dirigirse al Ecuador. Bajo los ya característicos chistes de mal gusto, Moreno sonreía lado a lado con Cynthia Viteri y Otto Sonnenholzner, junto al igual de sonriente Jaime Nebot, además de un selecto grupo de la oligarquía porteña, que acompañaban al cuarteto dorado.

“Estarás tomándote unos días, unos meses de descanso, Jaime, pero con toda seguridad el futuro te tiene preparado retos bastante más grandes todavía”. De esta manera insinuaba Moreno que su puesto bien le podría pertenecer a Matraca en algunos meses. El entreguismo político que emanaba el actual Presidente a nivel discursivo, se hizo notar también en los momentos en los que se refería directamente a Viteri. Moreno llegó a tal punto de cinismo, que declaró con la hipocresía moral que le caracteriza, que “De política no se come, de política no se vive, la política no es sino un accesorio que permite con humildad servir a los más necesitados”. Sin duda, los más necesitados tendrán un futuro cada vez más sombrío e hipotecado gracias al buen samaritano de Moreno. Además, estas declaraciones evidenciaban nuevamente que el entendimiento del concepto de política para el primer mandatario, dista de tener cualquier profundidad. La política es, en definitiva, la base organizativa de toda sociedad, además de representar su medio y motor de cambio. Sin duda, esta visión excede la comprensión de Moreno.

Eso sí, fue inevitable por parte del primer mandatario repetir algunos de los preceptos con los cuales el autodenominado Gobierno de todos pretende aplicar su visión de desarrollo a la política pública y a la totalidad de las esferas de vida de la sociedad. Es innegable que los cofres del Estado se encuentran maniatados y bajo estricta condicionalidad inducida por las élites políticas en favor del fantasma de la crisis por los siguientes años. El Presidente se atrevía a anunciar la materialización del mal llamado Acuerdo Nacional Ecuador 2030 (ANE 2030) con el cual se pasa a legitimar la continua privatización de áreas y funciones del Estado, entre otras infamias. Este acuerdo empresarial a nivel nacional se jacta de encaminar a la industria y empresa privadas hacia la “Cuarta Revolución Industrial”, sin tener en cuenta que el Ecuador no pasó por ninguna de las primeras tres. Así, nuestro gobierno nos quiere vender la idea de dar un salto en la historia y de noche a la mañana pertenecer a organizaciones tan voluptuosas como la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). Los idearios del ANE 2030 claramente sufrían de una desconexión crónica con la realidad, ya que adicionalmente piensan incluir a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) en este coctel empresarial. En la práctica, la implementación de la Nueva Política Minera a gran escala contradice y contraviene a los ODS en todos sus puntos.

El discurso del pasado jueves finalizaba con la vuelta a la realidad cuántica, al anunciar que por decreto se impondrá la obligación de visa para ciudadanos venezolanos. “No nos olvidemos que íbamos por el mismo camino […] y en buena hora lo evitamos” aseveraba de manera autocomplaciente el presidente. Adicionalmente, el gobierno conducirá un censo poblacional para determinar el número total y la locación de todos los ciudadanos venezolanos que viven en el país. Así, una vez más se repetía el mismo y usual circo político, un festín de auto galardonarse entre chistes y decretos xenófobos.

 

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