Viteri se lava las manos

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Lunes 13 de Abril de 2020

Este jueves 9 de abril de 2020, cumpliéndose tres semanas desde que la alcaldesa de Guayaquil, Cynthia Viteri, anunciara que había contraído Covid-19, la burgomaestre emitió una declaración pública asegurando que había vencido el coronavirus. Viteri anunció su supuesta condición de salud un día después de haber irrumpido a la fuerza con vehículos de la alcaldía en la pista de aterrizaje del aeropuerto José Joaquín de Olmedo, imposibilitando el aterrizaje de un vuelo humanitario que pretendía repatriar a cuidadanxs españolxs y holandesxs, el pasado 18 de marzo, poniendo en peligro la vida de la tripulación del avión, compuesta por 11 personas.

Viteri había declarado que “a Guayaquil la defendería mil veces”, alegando erróneamente que el avión procedente de España llegaba al puerto principal lleno de personas, que podrían haber disparado la ola de contagios -que desde hace semanas se volvió incontenible y colapsó los hospitales, morgues y funerarias en el puerto principal-. Este incidente no pasó a mayores, sin la apertura de una investigación fiscal. Sin embargo, este hecho constituye un grave atropello a convenciones humanitarias internacionales, por lo cual desde Europa se pedía la apertura de un proceso penal en contra de la alcaldesa de Guayaquil. La Ministra Gobierno, en un acolitismo usual con las élites económicas y empresariales, declaró al respecto que “no es momento de polemizar entre autoridades”. Tan solo unos días más adelante, la misma ministra amenazó por vía telefónica y no dudó en ordenar una investigación previa en contra del alcalde de Baños, Luis Silva, por desacatar una orden proveniente del COE Nacional en tiempos de emergencia sanitaria, al supuestamente impedir el ingreso de la policía a la localidad.

Este jueves, al volver de la cuarentena a la vida pública, Cynthia Viteri adjuntaba a su declaración de que “había vencido el coronavirus” un examen de Covid-19 el cual confirma que el mismo había resultado negativo. Sin embargo, este examen no detalla si Viteri cuenta con anticuerpos, imposibilitando una confirmación de que -en efecto- haya contraído Covid-19 en el pasado. Al día siguiente, Viteri posaba en un hospital del puerto principal, durante un supuesto donativo de plasma. En el caso de que Viteri fuese consecuente con sus argumentos, presentaría los resultados del plasma examinado para comprobar si cuenta con anticuerpos a causa de haberse contagiado de Covid-19.

Sin embargo, Viteri prefiere entrar en debates con autoridades que poco o nada aportan ni resuelven en medio de esta crisis humanitaria y sanitaria. Parecería que la alcaldesa se está lavando las manos una vez más -como lo está haciendo con su responsabilidad penal respecto al incidente del vuelo humanitario- de cualquier responsabilidad que ella o su partido pudiesen tener en la realidad actual en Guayaquil. Después de que Viteri y Sonnenholzner posaran en incontables fotos en el pasado y se considerasen hermanastrxs políticxs por excelencia y por correspondencia ideológica, parece que a un año del siguiente ciclo político electoral, ambos cuentan con ambiciones electorales y pretenden plasmarlas en su manejo de la crisis. Tanto Otto como Cyhntia quieren “llevar el trofeo a casa” por el PSC en las próximas elecciones.

Viteri finge demencia al creer que las escenas de desconsuelo e indefensión que se viven estas semanas en Guayaquil -y la profunda desigualdad social y económica que impera en la urbe- la absuelven de responsabilidad alguna. En el mismo tono prepotente que su sucesor y mentor Jaime Nebot, le respondía a Sonnenholzner que “a Guayaquil nadie la calla”, como si ella pudiese representar a alguien más que las élites blanquizadas guayaquileñas. Más allá de la usual careta politiquera que las autoridades se pintan en torno a la catástrofe humanitaria llamada Guayaquil, tanto Viteri como Sonnenholzner representan lo mismo. Ante una candidatura de ambxs, el siguiente proceso electoral podría destacarse por su carencia de opciones reales. Todo esto dependiendo del caso de si el pueblo permite que, a partir de la desastrosa actuación tanto del Gobierno Nacional como de Gobierno Municipal, estos nombres puedan figurar en una papeleta. Ante tanta ineptitud, no falta reconocer que el único que puede salvar al pueblo es el pueblo mismo, y que su fortaleza más contundente en medio de esta pandemia, es la solidaridad.

Ahora que Viteri se encuentra “recuperada” y en un supuesto Estado de derecho, lo lógico sería dar inicio al proceso penal en su contra por la responsabilidad de los altercados en el aeropuerto de Guayaquil. Una vez más, la justicia parece estar ciega del ojo derecho.

 

Fotografía:

www.radiohuancavilca.com.ec

 

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