EE.UU.: la mayor amenaza contra la humanidad

fachos
Martes 3 de Marzo de 2026

"El viejo mundo se muere, el nuevo tarda en aparecer. Y en ese claroscuro aparecen los monstruos" (Gramsci). Nos estamos enfrentando a los monstruos del claroscuro, esos que han caminado este planeta en algunas ocasiones, hambrientos de sangre y poder. Es innegable que los EE.UU. han sido históricamente una de las más grandes amenazas para el desarrollo y libertad de los pueblos del mundo, así como es innegable que bajo la tutela de Trump y la élite pedófila y caníbal a la que representa, EE.UU. ahora se convierte en la amenaza más grande para la supervivencia de la humanidad. Nos estamos enfrentando a una monstruosidad fascista que conjuga perversamente la tecnocracia de Silicon Valley, que en alianza con los Estados imperialistas coloniales, construyen la nueva forma de fascismo que somete a los pueblos del mundo a una hipervigilancia que plantea "eliminar la amenaza antes de que exista", como plantea Peter Thiel de Palantir, sumando a la devastadora automatización de la guerra. Para el imperialismo yanqui, controlar Medio Oriente y América, tanto política como energéticamente, le permite sostener a Trump y Netanyahu en el poder, además de que les permite mantenerse en la competencia interimperialista con China y Rusia. Además, la guerra siempre es buen negocio.

Después de financiar y sostener en términos políticos al genocidio contra el pueblo palestino, bombardear Caracas y secuestrar al presidente Maduro y revivir la diplomacia naval contra Cuba, asfixiando aún más a toda la isla; el 28 de febrero EE.UU. conjuntamente con israhell ejecutaron una serie de bombardeos en Teherán, asesinando al líder político y espiritual Ayatollah Jomenei y a 16 de sus nietos, en un crimen sin precedentes contra una figura tan importante para el mundo musulmán y árabe, así como un crimen atroz pero muy común en la tradición sionista: el bombardeo de una escuela primaria que dejó al menos a 185 niñas menores de 11 años asesinadas, conjuntamente con sus maestras. El sionismo es una de las primeras causas de muerte infantil, esto no es sorpresa, pero es devastador. La excusa de Trump fue también muy tradicional: amenaza de desarrollo de armas termonucleares. En retaliación, Irán bombardeó bases militares yanquis en varios países, entre esos Emiratos Árabes Unidos, Irak, Qatar y Dubai, así como una base militar francesa en Abu Dabi y una británica en Chipres, involucrando a la Unión Europea, que se ha pronunciado en respaldo a la posición política de los EE.UU. e israhell, pero aun no anuncian ningún tipo de participación de la OTAN. Así mismo en Irán se han volcado millones a las calles en respaldo a su gobierno, y en varios países musulmanes decenas de miles han salido a protestar en contra de esta brutalidad impuesta por Occidente.

Esta última agresión contra Irán viene de la mano y se comprende como una segunda fase de control total de Medio Oriente después de los crímenes ejecutados contra el pueblo palestino desde la agudización del genocidio el 7 de octubre de 2023. En América en cambio, también vemos dos fases consecutivas: proto ocupación de Venezuela y genocidio en Cuba. Definitivamente la humanidad se enfrenta ahora a un momento que decidirá todas sus posibilidades de futuro. En este contexto, la polarización es un signo definitivo. Ecuador junto a Argentina, se convirtió en el aliado geopolítico central para EE.UU., acercándose también a “israel” y a sus regímenes títere en Medio Oriente, como Emiratos Árabes Unidos -cuyo Sheikh Khaled visitó el país este 1 de marzo, afianzando relaciones políticas y económicas entre narcoestados. Así mismo Francis Donovan, el comandante del Comando Sur de los EE.UU. visitó Quito, y declaró que Daniel Noboa y el "Ecuador es uno de los más fuertes socios de los EE.UU.", colocándonos en una posición peligrosa. Ser los socios de los genocidas solo augura dolor, precarización y muerte para nuestros pueblos y nuestros territorios. Implica arrodillismo político, explotación minera a gran escala, hipervigilancia y persecución. Recordemos lo que criminal Kissinger decía: "Puede ser peligroso ser enemigo de Estados Unidos, pero ser amigo de Estados Unidos es fatal".

En este sentido, Ecuador reconfiguró su política exterior, convirtiéndose en un apéndice de EE.UU., se retiró del Comité para el Ejercicio de los Derechos Inalienables del Pueblo Palestino de la ONU, además de plantear un Tratado de Libre Comercio con el Estado ilegítimo de "israel". Adicionalmente, el Ecuador se abstuvo de las últimas dos votaciones en condena a la ocupación ilegal y genocida en contra del pueblo palestino, marcando un revés histórico en su posición a favor de la descolonización de Palestina. Así mismo Ecuador respaldó el operativo en Venezuela y Cuba, la incursión en Irán y por supuesto también sostiene la retórica falaz de la lucha contra el narcotráfico, que le permite justificar la violación a la voluntad popular al permitir el despliegue militar yanqui en territorio nacional.

Desde una perspectiva comercial y energética, después de que EE.UU. bombardeara Venezuela, secuestrando a su presidente legítimo y en funciones, se apropió de los recursos petroleros de Venezuela -los más vastos a nivel mundial, con más de 300 mil millones de barriles-. En este sentido, EE.UU. tenía que generar una situación geopolítica que le permita un nuevo ciclo de acumulación basado en aquel excedente en hidrocarburos, la verdadera joya de la corona en términos energéticos a nivel continental y mundial. Así, la agresión indiscriminada a Irán y el cierre del estrecho de Ormuz -por el que transita alrededor del 25% del comercio petrolero global, permitió que EE.UU. provocara un nuevo boom petrolero.

Así mismo, no cabe duda de que las pretensiones imperialistas yanquis en América, más allá incluso de Venezuela, siempre han tenido como prioridad absoluta un cambio de régimen en Cuba. También es necesario precisar que el pueblo cubano y su Revolución, asediadas por un bloqueo genocida por más de 67 años, se ha preparado por seis décadas para una incursión imperialista yanqui. No olvidemos que la primera victoria en contra del imperialismo en América se dio en Bahía de Cochinos en 1961, frustrando una operación parecida tan recientemente como el 25 de febrero de 2026. Cuba tiene una dignidad del tamaño del planeta, y no está sola. Es de suma importancia este elemento, porque la contienda ideológica vuelve a despertar el fantasma del comunismo como el enemigo principal de las ínfulas fascistas de Trump y Netanyahu, que colocan una vez más en el centro del huracán a la organización popular clasista, y es tan grande su maquinaria mediática, que a pesar de que se han revelado pruebas de que en efecto la clase Epstein -la que controla a Occidente se compone por una secta de caníbales y pedófilos, aun no estamos presenciando una revuelta popular masiva en el mundo. Esta batalla es cultural, territorial e ideológica, pero también moral. Esto no puede continuar así, todo tiene que cambiar.

En términos materiales, el mundo se encuentra iniciando un nuevo ciclo de acumulación capitalista, de los cuales la guerra imperialista en Ucrania desde febrero de 2022, como también el genocidio desde el 7 de octubre de 2023 en Gaza, se presentan como síntomas fundamentales de la decadencia y reconfiguración global de fuerzas en términos geopolíticos. EE.UU. declaró a América como su patio trasero, mientras los Estados de la OTAN se encuentran despedazando el mundo para apropiarse de sus recursos. Ante este panorama tanto la comunidad internacional como el derecho humanitario se han convertido a la absoluta irrelevancia, conjugando un escenario de extrema volatilidad ante nuevos y potenciales conflictos imperialistas.

No olvidemos que el sistema capitalista se nutre, renueva y precisa de crisis periódicas e incluso sistémicas para sobrevivir, apropiándose a su paso de nuevos mercados, territorios y recursos. El tecnofascismo, como se denomina al actual momento histórico, en el cual la inteligencia artificial inaugura un estado de hipervigilancia y automatización, siempre ha sido el sueño de las oligarquías totalitarias. Con la automatización absoluta de las fuerzas bélicas, emprendida tanto por EE.UU. como China, nos encontramos frente a una renovada carrera armamentística y frente a una breca tecnológica nunca antes vista, un desequilibrio brutal de poder entre clases, que combina la hipervigilancia con un nuevo ciclo de proliferación de armamento nuclear. Tanto Rusia como EE.UU. no volvieron a suscribir el convenio de no proliferación START III el 5 de febrero del año actual. Tras la agresión yanqui-sionista en contra de Irán, Francia y Alemania anunciaron un programa atómico conjunto con fines bélicos, sin la intención de declarar la cantidad de misiles balísticos que se producirán.

Esta guerra que va consolidando su forma acelera el tiempo. Como planteaba Lenin, "hay décadas en las que no pasa nada, y hay semanas en las que pasan décadas". En Quito, se ejecutó el primer ataque sionista fascista contra la comunidad musulmana, cuando un grupo de criminales irrumpieron en el Centro Cultural Iraní en medio de los rezos del Ramadán, golpeando, rompiendo vidrios e tirando gas lacrimógeno, repartiendo terror.  Rápidamente la historia demanda toma de decisiones a todas las partes involucradas, que en este caso es a la totalidad del planeta. La consolidación de un bloque antifascista en cada rincón del mundo, es la causa de la humanidad en estos momentos. Tanto en Gaza, en Cuba, Venezuela, Irán o Ecuador, el momento histórico augura un escenario en el que los pueblos tendremos que decidir de qué lado de la historia nos encontramos: de la de los verdugos, o del de la vida y el futuro. "Hay décadas en las que no pasa nada, y hay semanas en las que pasan décadas". A ir por la organización popular antifascita y antiimperialista. Un mundo mejor no solo es posible, sino urgente.

¡Comunismo o extinción!

 

Categoria