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¿Cómo se ve el Tecnofascismo en la Narco Banana Republik?

nazibobi
Jueves 23 de Julio de 2026

A esta altura del partido es imposible hablar de Ecuador por fuera del plan maestro del imperialismo yanqui sionista para la región entera. Noboa no solo es uno de los esbirros preferidos de la Casa Blanca, sino que además se ha convertido en un punto geoestratégico clave para la experimentación de las modificaciones que llevan a velocidad acelerada a los Estados de derecho en América Latina, hacia su forma fascista. Las modificaciones en el Derecho, la imposición del estado de excepción permanente, la construcción de megacárceles para someter a las víctimas del populismo penal, la distorsión de la democracia liberal y la fusión en territorio del crimen organizado alrededor de tráfico de narcóticos con el aparato estatal por medio de la extrema violencia, son algunos ejemplos. La pregunta propuesta en el titular se responde fácilmente con una revisión breve de la historia reciente del Ecuador, ahora una Narco Banana Republik. 

Durante el gobierno nefasto del banquero Guillermo Lasso, se ejecutó la primera gran masacre carcelaria el 23 de febrero de 2021 en la que hubo amotinamientos simultáneos en las cuatro principales cárceles del país. En esta masacre carcelaria fueron asesinados 79 PPL, vidas en custodia del Estado ecuatoriano. Lasso (no)terminó su periodo con más de 600 ejecuciones dentro del sistema penitenciario nacional. Esta serie de masacres carcelarias, además de demostrar la pérdida de soberanía territorial y demostrar la acelerada fusión entre el crimen organizado y el Estado, también contribuyó a una paulatina deshumanización de las PPL. La construcción del imaginario del criminal, que se disemina a gran velocidad  hacia la deshumanización contra cualquier tipo de disidencia política. Asimismo el escándalo de los narcogenerales de la Policía Nacional y Fuerzas Armadas estalló en diciembre de 2021. 

Frente a la evolución de los escándalos que evidenciaban el narcoestado naciente, Lasso decide invocar a la muerte cruzada en mayo de 2023, permitiéndole disolver la Asamblea Nacional y llamar a elecciones anticipadas, para no ser destituido en juicio político. Después de meses de casos de corrupción develados y de implicaciones con la mafia albanesa, manchabdo a sus personas más cercanas, familiar y políticamente, el proyecto autoritario decide cambiar de rostro. Así, después del asesinato del presunto agente de la CIA Fernando Villavicencio, Daniel Noboa, hijo del hombre más rico del país y uno de los más ricos de la región, se hace de la presidencia del Ecuador. Para enero de 2023, Noboa ya consolidaba la implementación del plan para Ecuador que Lasso no logró ejecutar: la declaratoria de un supuesto Conflicto Armado Interno, primero con el Decreto Ejecutivo 111, y actualizado en el Decreto Ejecutivo 424 del 2026, que le permite hasta el día de hoy imponer un perpetuo estado de excepción, la militarización interna y la ocupación militar del territorio ecuatoriano por parte del Comando Sur de los EE.UU. 

Solo a través de las profundas transformaciones en el Derecho -que continúan- y la manipulación de los poderes estatales, fue que el proyecto de la Narco Banana Republik pudo instaurarse. La más reciente modificación del Derecho, que remarca el carácter bélico de la política estatal de Noboa, se enmarca en el decreto 448 con el que se eleva a política pública el Plan Nacional de Seguridad Integral, del pasado 14 de julio. El Estado ecuatoriano le declara la guerra a delincuentes comunes/pobres/campesinos/indios/negros/defensores del territorio/militantes/activistas/periodistas/defensores de DDHH y demás sujetos abarcados en la amplia y amorfa izquierda. Recuerden, no nos matan por ser terroristas, nos llaman terroristas para matarnos. “Extremismo violento” es la figura, conjuntamente con la de “terrorista”.

La construcción del enemigo interno ha sido otro elemento que constituye la condición simbólica que hace posible este devenir autoritario. El Plan Nacional de Seguridad Integral 2025-2029 plantea que “en Ecuador, el radicalismo antisistema va más allá de una postura opositora: representa un cuestionamiento profundo a las instituciones y a la democracia representativa”. Luego prosigue a describir que el “terrorismo se articula con redes transnacionales de financiamiento ilícito, reclutamiento y propaganda digital”. Este plan es una apología a la narrativa occidental sobre el “terrorismo político de izquierda”, macartismo puro y duro.

Mientras tanto, también se manipula el poder estatal con la sanción y eliminación de movimientos, partidos y plataformas que hacen oposición electoral al Nuevo Ecuador de Noboa. A solo un día de la fecha límite para la inscripción de candidaturas para las elecciones adelantadas de noviembre, el TCE suspendió al movimiento AMIGO. Esta acción se suma a las ejecutadas en contra de la Revolución Ciudadana, Unidad Popular y Movimiento Construye. Reduciendo así las opciones electorales efectivamente a una sola: ADN. Asimismo se negó la entrega de formularios para el inicio del proceso de revocatoria, que esperemos termine de desilusionar al campo popular de soluciones electoreras y parlamentarias. Todo esto sucede en los marcos de la democracia burguesa, que se demuestra una vez más enemiga de los intereses de la clase trabajadora, ahora de manera más franca que nunca. Otros ejemplos en la región resaltan, como las recientes elecciones en Colombia y las elecciones en Honduras. 

El Nuevo Ecuador se inscribe como pionero para la materialización del plan regional de los EE.UU.

La nueva política de Estado de EE.UU., comandada por el gusano mayor y secretario de Estado, Marco Rubio, se materializa como una recolonización del continente, bajo el estandarte del anticomunismo. La lógica reciclada de la Guerra Fría vuelve a resucitar al enemigo interno del Plan Cóndor, para imponer y normalizar nuevamente políticas excepcionales, empezando por la suspensión sistemática de derechos, hasta invasiones a territorios soberanos.

El 20 de julio, el Departamento de Estado de los EE.UU., comandado por Rubio, publicó un manifiesto ideológico de más de 100 páginas titulado “Cuba: la capital del comunismo en el siglo XXI”, en el cual se anuncia el inicio de una nueva época de exterminio político en contra de la mayor amenaza en la historia de los EE.UU. -en sus propias palabras-: el comunismo. Este ataque directo a Cuba, su Revolución y su pueblo, invoca un nuevo espectro, supuestamente financiado y formado por Cuba, un país que ha resistido y sobrevivido al bloqueo más largo de la historia. A un genocidio a cuentagotas.

Lo que realmente pretende atacar EE.UU. en su política genocida de más de 65 años de bloqueo a Cuba, es el estandarte de soberanía inclaudicable que representa, siendo un símbolo vivo de la autodeterminación de los pueblos. Por medio de su existencia a tan solo 90 millas de territorio yanqui, Cuba demuestra cada día que otro mundo es posible, y es la determinación de ser libre o no ser, la mayor amenaza posible para el imperialismo. Por eso, Patria o Muerte continúa siendo nuestro principio.

Según el manifiesto macartista de Rubio tildado como virrey de Las Américas, “el comunismo cubano configuró una forma distinta y singularmente peligrosa de izquierdismo revolucionario, construida en torno a injusticias raciales, sociales e incluso entre civilizaciones en lugar de conflictos económico entre clases, que se convertiría en el género dominante del radicalismo de izquierda en todo el mundo”. 

En términos ideológicos, la invocación del enemigo interno a nivel internacional, se traduce en una declaración de guerra a cualquier disidencia política posible, sea esta reformista o revolucionaria. Cualquier expresión propagandística u organizativa contraria al imperio del régimen tecnofascista, desde ahora será nombrada como terrorista y tratada como tal. En términos fácticos, EE.UU. impone el libreto de la reconquista fascista ante la amenaza comunista, reconociendo que el comunismo es la única fuerza colectiva y categórica capaz de superar al capitalismo de forma definitiva. 

En medio de la reinauguración del fascismo como contención contrarrevolucionaria ante una aparente decadencia terminal del sistema capitalista, Palantir aparece como piedra angular y fuerza motriz de la reorganización del régimen de hipervigilancia, articulado poco a poco a absolutamente todos los aparatos de inteligencia y control social a nivel global. En este sentido, la próxima visita de Gideon Saar, canciller del Estado genocida e ilegítimo de “israel”, se confabula en un entramado de alineamiento en servidumbre hacia la entidad sionista.

Casi de forma simultánea, Javier Milei, aprovechando la visita oficial a las investiduras de Keiko Fujimori en Perú y Abelardo de la Espriella en Colombia, anuncia un espaldarazo político a Noboa, porque Argentina precisa aprender de estrategia de (in)seguridad política controlada desarrollada por el Nuevo Ecuador. En la actualidad, las técnicas de control social y represión colectiva se exportan entre casi-colonias con banderas, llamadas nuevamente “Las Américas”. 

De forma acelerada el continente vuelve a caer en manos de colonos blanco-europeos que reclaman estos territorios como prometidos a ellos por algún dios. El imperialismo yanqui y el sionismo israelí totalizan su presencia en El Salvador, Argentina, Honduras, Ecuador, Venezuela y ahora Colombia y Perú, prácticamente el continente entero excepto Cuba, Brasil y Nicaragua, que ha decidido no someterse a la democracia como arma contra el pueblo, que es la norma de la región. El realineamiento colonial a EE.UU. invoca al “patio trasero” como territorios de sacrificio. En este sentido, el reciente terremoto en Venezuela fue la excusa perfecta para que Delcy Rodríguez -todavía presidenta interina, por gracia de Rubio- declarara al sionismo como ente reconstructor de toda Venezuela, después de que no hayan existido relaciones diplomáticas entre el país y el ente sionista por 17 años.

¿Y ahora? Primero reconocer la caracterización del momento histórico: esto no es simple neoliberalismo, es la implementación del tecnofascismo. Nos enfrentamos a la construcción de un nuevo salvaje: el terrorista político de extrema izquierda, donde el tecnofascismo es el modelo civilizatorio. El poema de Martin Niemöller toma una vez más vigencia. Más nos vale organizarnos y construir la voluntad colectiva de transformar nuestro destino. Cuba por su parte resistirá con la dignidad que le caracteriza a las intenciones bélicas de Trump con la guerra de todo el pueblo, no cabe duda. Que Patria o Muerte se convierta en la ternura radical que ahora mismo todos los pueblos del Abya Yala necesitamos.

"Primero vinieron por los comunistas y guardé silencio, porque yo no era comunista.
Luego vinieron por los socialistas, y no dije nada, porque yo no era socialista.
Luego vinieron por los sindicalistas, y no dije nada, porque no era sindicalista.
Luego vinieron por los judíos, y no dije nada, porque yo no era judío.
Luego vinieron por mí, y ya no quedaba nadie que hablara por mí".

Martin Niemöller

 

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