Victoria sindical demuestra que la lucha es el camino

ACAB
Miércoles 15 de Abril de 2026

Entrevistamos a los compañeros Juan Rodríguez (JR), Roberto Ortega (RO) y Arturo Olmedo (AO), del Sindicato Nacional de Choferes Profesionales y Trabajadores del Ministerio de Gobierno, tras una histórica victoria sindical en medio de la negociación de un contrato colectivo y el fallo a favor del pliego de peticiones. Esta victoria se da gracias a la lucha colectiva de más de seis años, misma que marca un precedente jurídico a nivel nacional.

 

FK: ¿Cómo nace el conflicto laboral de las y los trabajadores del Ministerio de Gobierno?

JR: Este conflicto laboral nace entre el Ministerio del Interior en esa época, actualmente Ministerio de Gobierno, y los trabajadores del Sindicato Nacional de Choferes Profesionales y Trabajadores del Ministerio de Gobierno, porque una vez creada la organización sindical, se presenta el primer proyecto de contrato colectivo. Proyecto que se negoció, se dio luz verde, inclusive en la administración de la nefasta ex-ministra María Paula Romo, se firmó un acta de compromiso con la aceptación total de este contrato colectivo.

Lamentablemente por las argucias jurídicas, y la confabulación tanto del Ministerio de Finanzas, como del Ministerio de Trabajo, se archiva este proyecto de contrato colectivo de una forma totalmente ilegal. No existe una normativa jurídica en el país, algo que diga que este contrato colectivo, tiene que archivarse. Todo lo contrario, lo que ellos tenían que hacer es volver a negociar el contrato colectivo. Recordemos que el contrato colectivo no se trata tan solo de un tema económico, son temas sociales, el beneficio para el trabajador de ciertas cosas, como ropa de trabajo, como salud ocupacional.

Este contrato colectivo nos archivan, y de eso nace una reclamación de los trabajadores, un pliego de peticiones más o menos en el 2021 con 28 puntos, y en la negociación se llegó a tratar un total de 16 puntos. Entre los más relevantes se encuentra el pago de la alimentación, estabilidad laboral, que dentro de estos 16 puntos prácticamente son temas sociales.

No se pudo avanzar más y se conforma un tribunal de conciliación y arbitraje, en lo cual los trabajadores empezamos a tener un gasto, porque nos tocó contratar a dos abogados, que fue un impacto económico para las y los trabajadores, con tanta argucia, con tanto cinismo del empleador, que en esa época fue el Ministerio del Interior y de ahí el Ministerio de Gobierno, que con todas las administraciones que pasaron, incluido Henry Cucalón, no se llega a la última audiencia, donde nuestros abogados, por temas jurídicos y de salud, plantean que se posponga la última audiencia y lastimosamente no admite el tribunal y resuelven entre los abogados del Ministerio de Gobierno y la directora regional del trabajo, que era la parte rectora en el asunto, y sacan todos los puntos en desmedro, en contra de los trabajadores.

No nos quedó otra cosa a las y los trabajadores, que pedir que se conforme el tribunal superior, para resolver y tratar la respectiva impugnación. Nuevamente el Ministerio de Gobierno, no posesionaba a los vocales por la parte empleadora, y decidió alargarlo. Nos tocó a nosotros los trabajadores, hacer presión frente al Ministerio del Trabajo, para que se coloquen abogados de oficio, ya que el Ministerio de Gobierno no quería poner abogados para esta contraparte, y tratar de dilucidar el tema.

Afortunadamente, se ha llegado al final de este pliego de peticiones a los seis años. Fueron seis años de una lucha constante, seis años de desgaste emocional y económico para las y los trabajadores. Por que a parte de todo, la parte empleadora en su momento cortó todas las aportaciones a la organización sindical, con la clara intención de un ahogo económico y que la organización no pueda seguir ejecutando el pliego de peticiones.

Finalmente la resistencia, la conciencia de clase de las y los trabajadores del Ministerio de Gobierno estuvo a la altura de sus dirigentes, hay que reconocer el trabajo del compañero Roberto Ortega, secretario general de esta organización y de todo su comité ejecutivo, que tuvieron la entereza y la fortaleza, a pesar de que fue víctima también de dos vistos buenos, por tratar de frenar todas las acciones que se dieron, de seguir adelante.

Hoy por hoy tenemos una sentencia del tribunal superior, no fallaron a favor nuestro en todos los puntos, pero sí los más importantes. Reconocen que las y los trabajadores, especialmente conductores, ejecutan una labor fuera de horario, que solo ha sido pagado una parte por una mala interpretación del Código de Trabajo, y el resto del trabajo, pretendían que sea regalado y pretendían mantener esta situación indefinidamente.

El tribunal superior se ha pronunciado, tendrán que sentarse en mesas técnicas a calcular cuántas horas nos están debiendo, es mucho dinero, sí, pero es el reconocimiento a cada una y cada uno de los trabajadores del Ministerio de Gobierno. Asimismo se reconoce que el empleador no nos ha dado siquiera los uniformes de trabajo, como consta en el artículo 42 del Código de Trabajo, como una obligación del empleador, ni siquiera es un derecho de los trabajadores, es una obligación del empleador. Reconoció el tribunal que nos deben nuestros uniformes en efectivo desde el año 2012 al año 2022, pero es un reconocimiento a las y los trabajadores, que de su plata han estado poniendo para dar una buena imagen a la institución.

Otro tema es el reconocimiento a la movilización, porque las y los trabajadores fuimos víctimas a que se eliminen los recorridos del Ministerio de Gobierno y del Interior en su debido momento, y estos recorridos nos quitaron de la noche a la mañana, con un simple decreto presidencial, causando una afectación económica directa a las y los trabajadores, sin distinción de quien esté bajo Código de Trabajo o la LOSEP. Esta distinción nos divide en el sector público, divide y reinaras es la divisa, para mantenernos divididos e impedir que nos organicemos, por eso la tasa tan baja de organización sindical, de tan solo el 3% a nivel nacional, evitando que la gente se organice. Por un tema social, por que es lo justo, que las y los trabajadores estemos organizados para enfrentar las arremetidas de estos gobiernos neoliberales.

El impacto de este pliego de peticiones es grande, porque no solo reconoce el tribunal que el ministerio ha vulnerado los derechos de las y los trabajadores, sino que genera y sienta un precedente jurídico para el resto de organizaciones que también son vulneradas en estos temas. Existe un precedente jurídico, nos costó mucho, nos costó a nivel económico, psicológico, a nivel de la división de la organización, pero supimos ser fuertes. Felicitaciones a las y los compañeros del sindicato del Ministerio de Gobierno, que supieron sostener una lucha, eso es conciencia de clase. Tenemos que seguir así por el beneficio de las y los trabajadores.

FK: ¿Cómo se siente haber sostenido esta lucha, haber logrado que se de este fallo?

JR: Han pasado tantas cosas en estos seis años, incluido mi despido, en medio de una lucha fuerte, es una emoción grande sentir que las y los trabajadores podemos, que la unión realmente hace la fuerza. Algunos nos dirán montoneros, y si es verdad, porque no nos queda más que hacer montón para exigir nuestros derechos. La fuerza de los trabajadores está en la organización, no en los individuos.

Es un sentimiento encontrado, porque a pesar de haber sostenido una lucha férrea y el tribunal nos haya dado la legítima razón por nuestros derechos, nos queda otra lucha ahora: por que se cumpla la sentencia. Es un sentimiento encontrado porque algunos compañeros ya no están, ni siquiera en el plano terrenal, porque ya partieron de este mundo.

AO: Después de tantos años, es una victoria muy grande, porque es una lucha constante que hemos sostenido. Y los que hemos estado al frente tenemos la conciencia de lo que significa ganar una batalla.

En este caso, nosotros fundamos el sindicato, hace ya nueve años, en una reunión tomamos la decisión los conductores, de formar este sindicato, incluso con el miedo de que nos boten. Aquí seguimos al frente, al pie del cañón, luchando para que nuestros derechos se cumplan.

RO: Además de sentar un precedente legal de aquí a futuro, en lo político la organización se ha fortalecido, hemos crecido, sentando un precedente también para nuestras bases, después de haber intentado ahogarnos económicamente, el estancamiento intencional provocado en medio del proceso también resquebrajó la organización. Ahora con este fallo el sindicato se ha posesionado nuevamente, y ha servido para demostrar que la lucha es efectiva. También nos deja un sentido de pertenencia, porque las y los compañeros se identifican con el sindicato,

FK: ¿Y en términos normales, cuánto debería haber durado el proceso?

JR: No debió haber existido en primer lugar, ningún conflicto laboral, porque nosotros no estamos pidiendo nada fuera de la ley, nada que se encuentre fuera del Código de Trabajo. El empleador, en especial el Estado, debería cumplir con la ley, que es el Código de Trabajo, debería ser el primer cumplidor de la ley, el primer garantista de los derechos de las y los trabajadores. Una vez instaurado el conflicto, se debería haber resuelto en un máximo de seis meses, que a sabiendas de nuestra situación, la postura del Estado ha sido la de mermar los derechos de las y los trabajadores.

Antes de la organización, la falta de respeto, el no querer cumplir lo que merecemos, la humillación hacia las y los trabajadores, era generalizada. Y luego de haber formado la organización, desde un principio quisieron enfrentarnos como si fuésemos enemigos. Lo único que pedimos es que cumplan con nuestros derechos, porque nosotros hemos cumplido con nuestra parte, que es el trabajo honesto y entregado, quedándonos hasta altas horas de la noche, trabajando los fines de semana, arriesgando nuestra integridad. Lamentablemente, el Estado no ha cumplido su parte, obligando a las organizaciones a reclamos, que derivan en conflictos.

FK: ¿Cómo recibieron la noticia lxs compañerxs?

JR: Con mucha alegría, se están retomando con más fuerza las acciones de la organización sindical, asistiendo a asambleas, planificando acciones sindicales, cajas de ahorro, generar un proyecto de vida para las y los trabajadores, porque el Estado tampoco se ha preocupado. El trabajador se jubila, sale del trabajo, y se ve ante una jubilación, que no son más que USD 4.000-5.000, cuando uno se ha entregado toda la vida, y ni siquiera alcanza para las medicinas. Entonces, la organización se está preocupando de generar un proyecto de vida para las y los trabajadores. Todas estas acciones están realzando el espíritu, haciendo tener más conciencia de clase. Y todas las acciones que desarrollemos, serán para la clase trabajadora.

Nosotros venimos y nos debemos a la clase trabajadora. Y ese legado, esa lucha, hay que mantenerla, en beneficio de todas y todos los trabajadores. De los futuros trabajadores, que son nuestros hijos, nuestras hijas, nuestros nietos. Tenemos que dejar un legado, algo para que ellos sobrevivan a todo el impacto, no solo en el país, sino en el mundo entero.

AO: Vivimos el proceso con mucha alegría, como dice el compañero Juan, es una lucha que hemos sostenido por muchos años, y esta noticia ha sido muy alentadora. Vamos a seguir luchando, por la ropa de trabajo, las horas extra, en lo cual incluso tenemos un margen, y nosotros trabajamos muchas más horas por fuera de ese margen. Esta lucha la hemos ganado en primera instancia.

RC: ¿Cuál es su lectura respecto a la presión de aprobar la sindicalización por rama, a condición de un TLC con Estados Unidos?

JR: Por años, hemos sido uno de los sindicatos en impulsar el sindicato por rama de trabajo, pero creemos que es un momento muy peligroso. No nos encontramos en el momento de generar un sindicato con ese tipo de poder, con ese poder de decisión.

Actualmente el Ejecutivo se encuentra acaparando el resto de poderes, tanto institucionales como civiles y existen sindicatos que desde la época del progresismo han sido pro patronales, que se ponen la camiseta de cualquier partido político que se encuentre en el poder. Generar un sindicato por rama presupone un poder grande, que debería estar anclado a una conciencia de clase, a una política para las y los trabajadores. Si no existen este tipo de líderes, va a ser muy peligroso ese poder en manos de quien no sepa administrarlo.

Aquí van a estar los intereses de las grandes corporaciones, estamos viendo los tratados con EE.UU. en los que no se imponen impuestos a productos, mientras a productos ecuatorianos se impondrá un impuesto del 15%, acabando con la producción ecuatoriana, con la pequeña industria ecuatoriana, y beneficiando a productos que vienen de grandes corporaciones. Y lo mismo pasaría con una organización a ese nivel.

FK: ¿Cómo continúa la organización sindical en estos años?

AO: En esta organización sindical tenemos ya personas mayores, que estamos ya a punto de salir. Cuando ya nos vamos, nos deslindamos. Entonces el pedido a la organización sería continuar apoyando a las y los jóvenes, seguir luchando por sus derechos. Por que tal vez y los jóvenes no saben siquiera por lo que luchamos nosotros, ni lo que les espera. Entonces como sindicato nuestro deber es seguir apoyando a las juventudes.

JR: Ojalá cada una de estas acciones vayan sumando, que la gente reaccione, que no estamos pidiendo ni dádivas ni caridad, no somos gente vaga como se nos ha dicho, las y los trabajadores hemos forjado el mundo, a base de nuestro trabajo, nuestro esfuerzo laboral. Y un niño rico, que jamás en su vida ha trabajado, no puede venir a decirnos a nosotros que somos vagos, que no trabajamos o que trabajemos un poquito más para ganarnos el postre.

La injusticia, la nueva esclavitud que se presenta, nos tiene sumidos en la pobreza, la falta de decisión política a favor de las mayorías y de las masas. La completa indolencia, la falta de medicinas, de educación, sin siquiera seguridad para el pueblo ecuatoriano.

Que estas acciones pequeñas sean el motor y la chispa, para que la población se de cuenta y genere luchas más grandes. Deberíamos tener una conciencia de clase para cambiar el sistema. En que ya no sea un sistema en que una persona pueda ir con su Porsche, resguardado por toda la fuerza pública, y otra persona tenga que dormir bajo un puente, sin siquiera poder llevarse un pan a la boca. Tenemos que tener la conciencia de que quienes generamos la riqueza en el mundo, somos nosotros. Y esa riqueza tiene que ser repartida de forma equitativa entre las y los trabajadores y quienes lo necesitan.

FK: ¿Y qué hacemos este 1 de Mayo?

JR: El 1 de Mayo tiene que ser combativo y clasista, un 1 de Mayo de resistencia. No podemos endulzarnos con un feriado largo, típico de este gobierno. Este 1 de Mayo tiene que ser conmemorativo, también de elevar la voz de protesta en las calles, ante todo lo que está pasando en nuestro país.

Después de hablar de mejorar la grave situación de violencia e inseguridad que ofreció el Gobierno Nacional, más que una persecución a delincuentes, lo que se ve es una persecución política. Quitaron los subsidios, impuestos a la canasta básica familiar, golpe tras golpe al Código de Trabajo, se anuncia un nuevo reglamento restrictivo a la vida de las organizaciones. Ya se habla de seguir reformando los vistos buenos, la reforma a las jubilaciones, tantos golpes tras golpes.

Por eso, este 1 de Mayo, tiene que ser de elevar la voz de protesta, exigir al gobierno que trabaje para el pueblo, no para las élites.

 

Fotografía del archivo del Sindicato de Choferes Profesionales y Trabajadores del Ministerio de Gobierno