Dinero Electrónico en manos de la banca: Una herramienta de doble filo

puto
Jueves 22 de Agosto de 2019

El Dinero Electrónico es un medio de pago que en Ecuador nació como un proyecto del Banco Central durante el gobierno de Rafael Correa. Los objetivos básicos fueron dos: 1. Incrementar los niveles de inclusión financiera en la población que aun no poseía  una cuenta dentro del sistema financiero, y 2. Desincentivar el uso del dinero físico en las transacciones.

Estos dos objetivos responden a dos problemas de fondo: el primero es un problema financiero del cual por años escuchamos quejarse a los representantes de la banca privada de los bajos niveles de inclusión financiera (bancarización) existentes en el país,  y el segundo es aliviar los altos costos con los que tiene que correr el Estado por el uso del dinero físico, que anualmente ascienden a los 12 millones de dólares. En Ecuador la vida útil de los billetes es en promedio 2,8 años, muy por debajo al promedio de Estados Unidos que es 7,5 años por lo que el Banco Central tiene que reemplazarlos constantemente.

En torno a esta propuesta surgieron diversas críticas desde la banca privada y de algunos economistas ortodoxos que sostenían que este sería un intento del Banco Central de crear una moneda paralela al dólar. Afirmaron que era un peligro que el Banco Central maneje estos fondos, ya que podría utilizaros para financiar al gobierno de turno, boicoteando así la puesta en marcha del proyecto. Con la ayuda de los medio de comunicación generaron desconfianza en la ciudadanía en el uso de este medio de pago electrónico y sumado al ambiente político y la campaña de desprestigio, lograron que el proyecto no alcance los resultados preliminares esperados.

Curiosamente, hoy la banca privada, responsable del desprestigio del dinero electrónico, ha cambiado su perspectiva. Tenemos a un Julio José Prado, presidente de la Asociación de Bancos Privados, que salía en medios, privados también, a desacreditar el proyecto de dinero electrónico cuando era manejado por el Banco Central. Sin embargo, ahora que serán ellos los encargados del manejo de este sistema de pagos salen a aplaudir la idea, con la consigna de que al fin van a lograr incrementar la “inclusión financiera que tanto necesita el país”.

La semana pasada la Junta de Política Monetaria y Financiera del gobierno, anunció ya las  tarifas establecidas en las negociaciones realizadas con la banca privada sobre el costo de transacción. Este será recargado sobre el usuario de la Billetera Móvil, a un monto de 0,09 centavos más IVA. Lo que no dicen es que cuando el Banco Central quería impulsar el proyecto, el recargo por el uso del dinero electrónico en cualquier transacción era 0,00 centavos y no existía el recargo de 0,45 centavos más IVA por cambiar el dinero electrónico por dinero físico, y ahora sí.

El dinero electrónico ahora llamado Billetera Móvil (BIMO) podría ser un arma de doble filo, ya que busca reemplazar al dinero físico en las transacciones cotidianas, sin embargo debido al recargo  extra de 0,10 centavos de dólar (0,09+IVA), se puede desatar una conducta adversa en los consumidores al uso de este medio de pago. Si el ciudadano promedio va a una tienda a comprar un litro de leche, al querer pagar con la BIMO, la transacción no le costará solo los 0,80 centavos que es el precio de la leche, sino ahora esa transacción le será de 0,90 centavos, evidentemente resta el poder de consumo. Ahora imaginémonos cuantas transacciones con dinero físico una persona promedio realiza al día y suponiendo que son 10, al final del día su poder de compra se vería disminuido en 1 dólar que sumados diariamente darían un total de 30 dólares mensuales menos solo en costo de transacción con BIMO.

Este recargo extra a una persona de ingresos medios ya le restaría incentivos para pagar mediante BIMO, mucho más si tenemos un 48,8% de la población ecuatoriana que no forma parte del sistema financiero, a la cual se pretende bancarizar. Si las razones principales de su no participación en la banca es el no contar con dinero suficiente y considerar caro el tener una cuenta, ¡para ellos sería una locura!

Si bien es cierto que la apertura de una cuenta en BIMO no tiene costos ni un monto mínimo de carga, a diferencia de una cuenta bancaria que sí tiene costo de apertura y un monto mínimo de depósito inicial, podría sonar bien inicialmente. Pero hay que tomar en cuenta que aunque no existan costos de apertura, estos se va a ver plasmados en la pérdida del poder de compra debido al costo extra que tendría una transacción con BIMO y que con dinero físico no existen.

Ahora, pensando en las personas que aun no están bancarizadas y que principalmente están en los quintiles bajos de la población, ellos no tendrían incentivo alguno de participar en este sistema que rompe totalmente la escusa de  inclusión financiera. Que no nos engañen, BIMO no va a lograr lo que la banca privada por años no ha logrado. No es cierta la buena voluntad de inclusión financiera de las clases más pobres, este es un negocio más que la banca privada va a usar para lucrar a costa del bienestar de consumidores. Además, difícilmente va a lograr que las personas dejen de usar el dinero físico, lo cual va a seguir repercutiendo en los costos elevados con los que el Banco Central debe correr para evitar la pérdida de liquidez y sostener la dolarización, lo cual es alarmante para la economía. Se privatizan las ganancias y se socializan las pérdidas. 

Referencias:

https://www.efe.com/efe/america/economia/ecuador-invierte-12-millones-de-dolares-al-ano-en-importacion-billetes/20000011-3505162

https://www.cepal.org/sites/default/files/events/files/09_jorge_moncayo_-_inclusion_financiera_-_innovacion_de_instrumentos_-_dinero_electronico.pdf

https://www.eluniverso.com/noticias/2016/09/08/nota/5789145/banco-central-informa-sobre-restricciones-canje-billetes

https://www.revistalideres.ec/lideres/inclusion-financiera-ecuador-bancos-bce.html

https://www.findevgateway.org/es/blog/2018/junio/los-resultados-del-findex-2017-para-ecuador

https://www.elcomercio.com/actualidad/bancos-tarifa-dinero-transferencias-celular.html