Noboa, el botín minero y la consulta popular

jnrejnr
Lunes 11 de Marzo de 2024

Tan solo el 4 de marzo pasado, Noboa firmó un total de 6 contratos mineros en Canadá, valorados en USD 4.800 millones, como continuación del “Ecuador: potencia minera” iniciado en 2014 bajo el gobierno de Rafael Correa. La modernización del Estado del progresismo, que expandió los alcances de la explotación laboral, abrió el camino al ciclo neoliberal, que no escatima en imponer la explotación a las personas y la naturaleza. Al mismo tiempo, el Gobierno Nacional viola abiertamente una consulta con carácter mandatorio de agosto de 2023, en la cual el Sí por el Yasuní se impuso con alrededor del 60%, representando un contundente triunfo popular frente a la doctrina de muerte impuesta por el extractivismo. La minería como mecanismo transnacional de explotación del libre mercado, muestra de primera mano la degeneración estructural de un sistema que se reproduce para generar plusvalía, y que degrada las personas.

Sin hacerse esperar, el 7 de marzo el Ministerio de Energía y Minas, mediante el Acuerdo Ministerial 002, publicó un manual para supuestamente implementar el derecho a la consulta previa, libre e informada, transgrediendo un fallo de la Corte Constitucional, que especifica la urgencia de construir una ley orgánica al respecto. Una de las luchas colectivas de los Pueblos y Nacionalidades en el Ecuador, consiste en la demanda por el respeto a la consulta previa a las comunidades afectadas de forma directa e inmediata por los proyectos extractivistas. En este sentido, el manual viola también tratados internacionales ratificados por el Ecuador, como la Convención 169 de la Organización Internacional del Trabajo y sus respectivos fallos de la CIDH, que garantizan y obligan a los Estados a respetar un derecho colectivo fundamental como la consulta previa, libre e informada.                      

Por su parte, la flexibilización laboral que la propuesta del trabajo por horas, representa un triunfo más del mercado por sobre el mundo de la vida. La clase empresarial describe al trabajo por horas como “una oportunidad” para ajustar a lxs trabajadorxs a las necesidades del mercado. Es decir, ajustar a la vida, la humanidad y posibilidades de continuación de la vida de las personas, a los insaciables caprichos de acumulación de la clase dominante. En términos ideológicos, el trabajo por horas representa una profundización de la cosificación de lxs trabajadorxs, uno de los elementos que permiten la explotación del trabajo y la extracción cada vez más brutal de la plusvalía. La demanda histórica de “ocho horas de trabajo, ocho horas de ocio y ocho horas de sueño” se disolverá por completo. Si en las condiciones actuales ya es muy complicado que lxs trabajadorxs se equilibren entre el trabajo, la fatiga que genera y compartir algo de tiempo de calidad con la familia; con el trabajo por horas será imposible. Trabajar 10, 12 o hasta 14 horas al día para alcanzar a un salario básico definitivamente será la norma.

El trabajo por horas representa una profundización de la explotación laboral en contra de la clase trabajadora. La estabilidad, la seguridad social, los beneficios que se han conquistado con lucha en las calles, se difuminan por completo en esta modalidad de trabajo. El salario en sí mismo será un recuerdo lejano. En las sociedades donde el trabajo por horas es ley, como en los Estados Unidos, vales lo que produces por hora, la deshumanización de lxs trabajadorxs les lleva a convertirse en vidas que no importan. Con esta estructura de trabajo la humanidad en sí misma, como enfermarse, cuidar a la cría recién nacida, o a la abuela enferma, poder hacer un duelo adecuado después de una pérdida, o tener la oportunidad de compartir el tiempo adecuado con tu familia o descansar un poco; se coloca en un lugar inalcanzable para la clase trabajadora.

La estrategia del trabajo por horas, manufacturado por la clase dominante, se impone al menos en tres mecanismos: el ideológico con la deshumanización de lxs trabajadorxs; el mecanismo de (sobre) explotación, apretando con cada vez más fuerza las condiciones materiales de la clase trabajadora; y la opresión, dificultando las capacidades de organización de clase. Con el trabajo por horas, también se arriesga el derecho a la libertad sindical. Es importante apuntar que el derecho a la sindicalización se restringe a lxs trabajadorxs bajo Código de Trabajo, el resto de regímenes laborales tienes otros derechos de organización, pero no bajo la figura de sindicatos. En Ecuador tradicionalmente no se han organizado sindicatos por rama de trabajo, y esto ha llevado a que sean casi imposibles de constituir. En el momento actual, la organización tradicional de la clase obrera, el sindicalismo, se encuentra en una condición bastante precaria, con una tasa de menos del 3%.

La consulta popular de Noboa, colocada estratégicamente después de la declaración del CAI, se aprovechará del shock para abusar de sus alcances constitucionales, para modificar por completo la estructura del trabajo en el país. La carta de intención del FMI está en el despacho presidencial desde el 2014. Los lacayos más rastreros del imperialismo yanqui como son Moreno y el banquero Lasso, no lograron imponer por completo las condicionalidades de los prestamistas multinacionales. En este contexto parecería que su tercer peón si logrará colocar por medio del referéndum / consulta, Noboa logrará colocar varios puntos por escrito: por un lado institucionalizar el trabajo por horas, y por otro legitimar militarización interna, los operativos militares permanentes en el espacio público y privado, y mayor injerencia yanqui con la presencia permanente de organismos represivos de los EE.UU. en territorio nacional.

El proyecto de reconstrucción de la hegemonía burguesa, comandado por Daniel Noboa, representa una acumulación de ataques, sabotajes y golpes a la organización popular y a la clase trabajadora en su conjunto. El Narcoestado como tal, se materializa como un mecanismo de control social, un proyecto histórico de aumentar la violencia para permitir reformas por medio del terror, agudizando la contradicción capital-trabajo por cualquier medio. En este sentido, el Narcoestado contiene un tipo de dualidad de poder en términos materiales, el legal u ordinario, en el cual el Estado impone su autoridad, bien por medio de la ley o por medio de las fuerzas represivas. En la consulta popular de Noboa se juega una estructuración del Estado hacia una declaración de excepción permanente. Es urgente organizarnos en cada espacio de trabajo, en cada barrio y en cada centro de estudios. Nuestra fuerza radica en la unidad.

 

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