Crisis Ecuador: “cuando le facilitas bases a los Estados Unidos, es para que bombardeen tu territorio”

jd y bobi
Martes 19 de Mayo de 2026

El Gobierno de Daniel Noboa Azín, en Ecuador, es uno de los mejores alumnos de Trump dentro del llamado «Escudo de las Américas», con la implementación de las Fuerzas Armadas para problemáticas de seguridad interior. Para conocer y caracterizar con mayor precisión lo que sucede en el país, cuyo gobierno al día de hoy es calificado como uno de los más autoritarios del planeta, dialogamos con Diana y Felipe, periodistas de Revista Crisis Ecuador

El pasado mes de marzo hablamos acerca del Escudo de las Américas, la alianza militar de los países alineados ideológicamente con Donald Trump, como sinónimo del coloniaje vigente que se sume sobre la región latinoamericana en una nueva fase de repliegue de Estados Unidos hacia su patio trasero, en medio de su crisis como hegemonía global frente a China y el avance del multipolarismo.

En el mismo mes, Ecuador inauguró esta alianza con un hecho que vendió como una operación contra el narcotráfico. El pasado 6 de marzo, el ejército ecuatoriano junto al de Estados Unidos bombardearon un supuesto centro logístico de la guerrilla Comando de Frontera (grupo guerrillero disidente de las FARC). Días después, periodistas del medio New York Times revelarían que fue una granja lechera campesina la que sufrió el ataque y todas las posesiones de los trabajadores rurales quedaron en ruinas.

A pesar de este hecho que podría entenderse más como un crimen interno de Estado, el gobierno de Daniel Noboa no sólo no se retractó del acontecimiento y negó las denuncias, sino que además profundizó su avanzada militar fronteras adentro, con el empleo de blindados AM-13 para bombardear puntos de operaciones de la minería ilegal en la frontera con Colombia.

Con estos acontecimientos recientes, se hace evidente cómo el gobierno de Daniel Noboa cumple a rajatabla la principal orden que deben cumplir los gobiernos alineados como el suyo: la de implementar las fuerzas armadas en las problemáticas de seguridad interior. Tras una reunión con el presidente ecuatoriano, el pasado 24 de marzo, la encargada de coordinar la estrategia a nivel regional, Kristi Koem, calificó a su gobierno como “una piedra angular” en el plan del gobierno republicano en su interminable “guerra contra el narcoterrorismo”.

Para conocer y caracterizar con mayor precisión lo que sucede en el país que alguna vez supo formar parte de la Gran Colombia que fundó Simón Bolívar y cuyo gobierno al día de hoy es calificado como uno de los más autoritarios del planeta, dialogamos con periodistas de Revista Crisis Ecuador. Este medio de comunicación autogestivo surge en el año 2018, a partir de una tarea periodística militante y desde una visión marxista-mariateguista: “Retomamos este concepto de periodismo militante que tiene mucha referencia en Rodolfo Walsh, de tomar una posición política no sólo desde una ideología, sino también con una posición de clase”, dicen a este medio desde su equipo editorial.

“En Ecuador están experimentando con nosotros”

En diálogo con Enfant Terrible, Diana, integrante del equipo editorial de Crisis, asegura que en Ecuador “atravesamos un nuevo proceso de colonización de reacumulación primitiva -expropiación- y de cercamiento de tierras a las comunidades, enmarcada en la más reciente revolución industrial que es de la Inteligencia Artificial y la robótica”.

En su primera respuesta, la periodista adelanta lo que dos semanas después de esta entrevista sucedería en Argentina, con la llegada del empresario Peter Thiel, dueño de la empresa privada de ciberespionaje más grande de Estados Unidos: “En este país se está armando una oficina de Palantir, cuya función es automatizar el control de poblaciones y territorios, construir un mapeo que no sólo tiene que ver con lo que piensas, sino que además está mezclado tu trabajo, tu educación, tu estado de salud, entonces es un mapeo global de cómo es cada sujeto”, explica.

Por su parte, Felipe, también integrante del equipo, agrega que Ecuador es un objetivo clave para el cibercontrol de Palantir. Según dijo, esto se debe a que es uno de los países que, en los últimos 30 años, protagonizó fuertes levantamientos populares contra el neoliberalismo en la región, como el paro de octubre de 2019 y el de junio de 2022. “El año pasado tuvimos un paro que duró más de un mes. Pero el Estado, con estas tecnologías y la asesoría militar que está recibiendo de Estados Unidos e Israel, impuso una nueva lógica de control que es absolutamente ajena a nosotros”, añade.

La visión de los entrevistados no es errada al apuntar a la tecnología como herramienta de control y militar sobre la región. De hecho, este 7 de mayo de 2026, el Pentágono firmó acuerdos con 7 empresas de IA para utilizar su tecnología aplicada en operaciones, a los fines de sofisticar el sistema militar estadounidense para la identificación y el ataque de objetivos. Salvo la empresa Anthropic -del modelo de IA Claude-, Google, Microsoft, Amazon Web Services, Nvidia, OpenAI, Reflection y SpaceX, fueron las firmas que blanquearon su colaboracionismo bélico en medio de la guerra con Irán, el genocidio en Gaza y el Escudo de las Américas.

“Están experimentando con nosotros tal como se hizo primero con Palestina (por el uso de IA en el genocidio) y luego esto se va a exportar a otros países de América Latina”.

El otro aspecto fundamental que consideran, es la presencia de tierras raras, oro y petróleo en Ecuador, lo que coloca al país como un punto central en la guerra energética que Estados Unidos mantiene con China, lo que hace que sea clave consolidar su dominación en esta parte de la región. “De ahí nace esta idea de hacer el Escudo de las Américas, que es colonial en sí mismo, incluso su nombre lo expresa”, agrega Diana.

Por su parte, Felipe menciona un detalle en relación a la disputa geopolítica que sucede en uno de los países más biodiversos del mundo: “En Ecuador se está debatiendo si a las Islas Galápagos se las hace una base militar estadounidense, ya que desde hace años que los sucesivos gobiernos de turno dicen ‘tenemos un portaaviones natural en medio del océano’”. En este sentido, asegura que “hace más de 2 años hay presencia de tropas estadounidenses en Galápagos, algo que extraoficialmente se trata de tapar como cooperación en la lucha contra el terrorismo y el narcotráfico, mientras bombardean lanchas pesqueras en las costas”.

En relación a esto último que menciona el periodista, una situación similar a las ejecuciones extrajudiciales sucedidas en las costas de Venezuela sobre el Mar Caribe; en la provincia costera de Manabí, pescadores aseguraron que, el pasado 17 de marzo, fueron secuestrados por soldados del Ejército de Estados Unidos y posteriormente hundieron su embarcación con drones. Esto fue denunciado por el abogado Fernando Bastias, del Comité Permanente por los Derechos Humanos, quien elaboró un informe con testimonios documentos, donde denunció las “desapariciones forzadas” por parte de los gringos en aguas ecuatorianas.

La situación que menciona Felipe respecto de las islas refleja un hecho concreto de secesión de soberanía sobre una posición geopolítica clave en el Océano Pacífico, que connive con la violación a la decisión popular dictada el pasado 16 de noviembre de 2025. En esta fecha se realizó un Referéndum Constitucional y consulta popular en Ecuador, donde cerca de un 80% de la población ecuatoriana se acercó a votar, y se rechazó con más del 60% de los votos la propuesta para permitir la presencia de bases militares estadounidenses en el país, donde se incluyó la propuesta de instalar un centro de seguridad en la isla Baltra de Galápagos.

“El Escudo de las Américas se lanzó el 7 de marzo, pero el 4 de marzo ya estaba aquí el Comando Sur y el presidente ofreciéndole nuestras bases para que hagan operaciones. El 8 (de marzo) abre la oficina del FBI y para el 16 empiezan a hacer operaciones bombardeando nuestro territorio con misiles. Entonces, cuando le facilitas bases militares a los estadounidenses es para que bombardeen tu propio territorio”.

Un protectorado a cargo de lacayos oligarcas

Daniel Noboa, cuyo nombre completo es Daniel Roy Gilchrist Noboa Azín (nacido en Miami en 1987) responde a los intereses de la élite ecuatoriana, ya que es parte de ella. Su familia, la más rica del país y una de las cinco más pudientes de América Latina, consolidó su poder desde la independencia de nuestras repúblicas, a principios del Siglo XIX. Su tatarabuelo, Diego Noboa, fue presidente del país en 1850, mientras continuaba acumulando poder a partir del sistema de hacienda y del trabajo esclavo de hombres, mujeres y niños. La tradición esclavista se pasó a la siguiente generación, ya que el padre de Daniel, Álvaro Noboa, tuvo juicios por trabajo infantil esclavo en su empresa Exportadora Bananera Noboa, en el año 2002.

A través de las exportaciones, la familia Noboa ha diversificado sus ingresos, con la minería y el narcotráfico, lo cual pudo comprobarse en distintas investigaciones que señalaron que al menos 7 conteiners de la empresa Grupo Noboa Trading Co., asociada la familia en cuestión y encargada de trasladar bananas de la marca “Bonita”, estaban contaminados con cocaína y eran utilizados por traficantes para contrabandear cocaína hacia Europa, situación que incluso se hizo eco en el parlamento europeo.

Otra pata de la riqueza Noboa son las inversiones mineras, ya que el 10% de las concesiones mineras, es decir, 170.000 hectáreas, sobre un total de 1.600.000 (un millón seiscientas mil), están a cargo de las empresas que explotan la familia Noboa, a través de la empresa Silvercorp Metals, que posee acciones del Grupo Nobis, perteneciente a la familia en cuestión: “Lo que hizo este gobierno fue una reforma a la ley minera, que permitió militarizar los territorios y eliminar la consulta previa, libre e informada”. Previamente, en 2025, logró aprobar la Ley Orgánica de Integridad Pública, que le permitió a la familia Noboa reducir de manera significativa una deuda US$98.000.000 de impuestos a la renta bananera.

Al respecto del gobierno de Daniel Noboa, Diana lo definió como “un protectorado” de los Estados Unidos y fue contundente: “De hecho, él no nació acá, sino en Miami, él es gringo. Aparte de Trump es el único presidente del continente que es yanqui. Entonces se debe, esa es su patria”, dice.

Fascismo versus democracia popular

“Acá muchas veces decimos que la democracia no existe”, expresa Felipe de manera lisa y llana, al ser consultado por la calidad de este sistema en aquellos lados. Para Crisis, lo que viven allá es lo más similar al fascismo de nuestra época, que es el sionismo, debido a la alineación de Daniel Noboa con el Estado de Israel, con el cual desde el gobierno ecuatoriano se han firmado convenios de cooperación para impulsar el intercambio en educación, ciencia, cultura y deporte.

Para compararlo con los fascismos clásicos del Siglo XIX, que además llegaron al poder mediante el voto popular -excepto Francisco Franco en España-, piensan en el estado de excepción como regla permanente implantada en el país por parte del gobierno: “lo que ha hecho es prácticamente gobernar bajo el estado de excepción y lo que hace es utilizar este recurso de manera permanente. Entonces, de 17 meses en el poder, 14 hemos pasado en estado de excepción, lo cual le ha permitido militarizar las calles”, agrega.

Otra cuestión que habla de la fragilidad democrática, refiere al sistema de medios de comunicación altamente concentrado en manos privadas en el país, mayor al 89%, grupos de poder que responden a los intereses de las élites nacionales: “¿Qué tipo de democracia es una donde se prescriben los partidos políticos para que no haya adversarios, alguien que tiene al poder de los medios de su lado completamente?”, se pregunta Felipe.

Respecto de la proscripción que menciona el periodista, tiene que ver con que el correísmo, la principal fuerza política opositora, cuyo principal dirigente y ex presidente, Rafael Correa, se encuentra imposibilitado de poder ejercer cargos públicos, debido a una sentencia judicial que ordenó esta condena y 8 años de prisión, por liderar una presunta red de corrupción donde se recibían sobornos de empresas a cambio de contratos estatales. Dicha causa, fue catalogada como un golpe de lawfare, tal como sucedió con Cristina Fernández en Argentina y Lula Da Silva en Brasil.

Sin embargo, Diana y Felipe coinciden en que el correísmo y el progresismo que pregona, también ha servido para desmovilizar a las bases de su movimiento y al resto del campo popular ecuatoriano. De esta manera, las organizaciones se encuentran hoy desarticuladas y sin conducción, lo que le permite a los reaccionarios dominar de manera más sencilla. A su vez, Ecuador es un país que se caracteriza por tener una industria pesada diezmada y sólo por sectores, sumado a que los sindicatos desde la década neoliberal de los 90's han sufrido una pérdida de poder que no han logrado recuperar.

Frente a esta situación que parece aún más desmovilizante, aún pueden pensarse alternativas, que no tienen que ver con las recetas clásicas electoralistas o partidistas, sino con recuperar aspectos básicos que generan poder desde las periferias, ante el poder concentrado.

“Si queremos construir una democracia tiene que ser desde abajo, tenemos que volver al barrio, a la asamblea, algo que se ha perdido muchísimo. Retomar poder popular, obviando las elecciones, porque pensamos siempre en términos político-electorales. Cada cuatro años nos piden el voto pero realmente la democracia es tener una decisión política de algo”, reflexiona Felipe.

En este sentido, Diana agrega que la colonización no es sólo militar, es también subjetiva. Una manera de visibilizar la injerencia está en ver cómo “hemos logrado normalizar el cadáver”, refiriéndose no sólo a casos extremos como el genocidio televisado en Franja de Gaza, sino también a propias casas a las que llamamos países. En el caso de Ecuador, la situación más visible -y paradójicamente invisibilizada- se encuentra en las cárceles, lugares donde han muerto más de 800 personas desde el ingreso de Noboa al poder, no sólo por el abuso de la autoridad penitenciaria, sino también por las condiciones de insalubridad y falta de alimentación de las personas privadas de su libertad.

Para finalizar, Diana es clara al momento de dimensionar al enemigo y crítica en cuanto a nuestra reacción como humanidad: “A lo que nos enfrentamos es al gobierno automatizado de un séquito de violadores, pederastas y caníbales, y no estamos reaccionando como poblaciones a la altura, no nos estamos horrorizando a la altura. Eso nos da una medida de cómo vamos a organizarnos y de cuál es nuestra subjetividad”.