El Nuevo Ecuador es un meme
Una extraña omnipresencia se ha construido alrededor de la figura de Noboa: por un lado sala un partido en elmundia y se convierte en un saco de sal, y por otro niños y niñas de la costa ecuatoriana hacen juras a la bandera que incluyen lealtad eterna a Daniel Noboa como a Eric Prince -mercenario de la compañía militar privada Blackwater y criminal de guerra-. Mientras Daniel Noboa cumplía un viaje internacional de último momento y se paseaba por los estadios del mundial de fútbol en EE.UU. en “un viaje oficial”, el pueblo ecuatoriano vive uno de los embates más contundentes de la narcopolítica: extrema violencia estatal, inseguridad, desempleo, mínimo acceso salud o educación y un encarecimiento histórico de la vida.
La aparición de Daniel Noboa en el minuto 81 del partido entre Ecuador y Costa de Marfil sirvió de premonición para una primera derrota de la selección. Más allá del simbolismo futbolístico de un mal omen, ganándose su más reciente apodo como “saco de sal”, Noboa viajó a EE.UU. en un momento político determinante para el continente. La posibilidad de la nefasta vuelta del fujimorismo en el Perú, el desgaste estratégico al pueblo boliviano frente al proceso de movilización más largo de su historia, además de las próximas elecciones en Colombia, reconfiguran con contundencia el escenario político tanto al interior como en términos geopolíticos: el Nuevo Ecuador se convirtió en el enclave colonial estadounidense de mayor importancia en Sudamérica.
Recordemos que en estos días se han ejecutado dos operaciones militares del Comando Sur en territorios latinoamericanos, y ambos en conjunto con los ejércitos nacionales de cada país: el primero en el Estado Bolívar en Venezuela, y el segundo en Córdova - Argentina. También que las primeras operaciones militares en América Latina de este último periodo de intervención iniciaron precisamente en mares ecuatorianos contra pescadores hace casi un año. Esta práctica se sostiene hasta el momento. En todo el pacífico y el caribe. EE.UU. ejecuta masacres sistemáticas, apresamientos arbitrarios y hundimientos ilegales.
En términos categóricos, las nuevas cruzadas por la democracia inauguradas por EE.UU. terminan desembocando en la constitución de un nuevo régimen autoritario internacional, cuya comparación histórica puede remontarse únicamente a los años 30. El fascismo no es más que capitalismo en crisis. No por coincidencia el fascismo histórico se inspiró en las leyes raciales estadounidenses. Antes de que Hitler se adueñase del saludo romano, el juramento a la bandera -pledge of allegiance- se entonaba con el brazo estirado frente al pecho, tanto en el congreso como en colegios y escuelas. Las raíces sistémicas como también históricas del fascismo -muy al contrario del credo eurocentrista- se encuentran en los Estados Unidos de Norteamérica.
La verdadera misión encomendada a Daniel Noboa consistió en reuniones bilaterales con el Secretario de Guerra de EE.UU., Pete Hegseth, como con Steven Miller, Asesor de Seguridad Nacional de Trump. En una corta rueda de prensa el 15 de junio, Noboa declaraba que el Ecuador no solo se preocupa por hacer su parte, sino que “también en tener influencia en la región[...]como lo hemos hecho en las semanas pasadas con Bolivia, como lo hemos hecho con Perú”, mismo que Pete Hegseth respondía con un entusiasta “Así es” -“[T]hat`s right!”-, y calificó a Noboa como un “socio ejemplar”. Esto se traduce a injerencismo que ahora mismo tiene en la mira a las elecciones en Colombia de los próximos días.
Por su parte, la mayor maniobra en política pública ejecutada por el Nuevo Ecuador en el último trimestre consiste en la estrategia del pan y circo, ya implementada en Roma con Julio César. La versión actual, ajustada a una genuina Banana Republic, sin embargo no incluye pan, sino solamente circo. El 10 de junio, un día antes de su viaje internacional número 40 y dos días antes del reajuste mensual de los precios de los combustibles (un galón de gasolina súper se volvió más caro en Ecuador que en EE.UU.) Daniel Noboa anunció la eliminación del Impuesto a los Consumos Especiales -ICE- a bebidas alcohólicas hasta el 19 de julio, una medida populista que perjudicará al Estado en decenas de millones de dólares, mientras Noboa va al estadio con fondos públicos. Circo.
En definitiva, sea en lo deportivo, en seguridad o economía, en términos de soberanía y hasta climáticos, el Nuevo Ecuador está salado. Noboa amalea al país y perdemos todxs.