Leonardo Ogaz: “el respeto a la institucionalidad burguesa fue fatal para el proceso”

Allende
Martes 18 de Septiembre de 2018

El pasado 11 de septiembre se conmemoraron 45 años del golpe militar al gobierno democrático de Salvador Allende, proceso que marcó el inicio de la dictadura fascista liderada por Augusto Pinochet, la cual se “distinguió” por fuertes procesos represivos y de persecución contra todo aquello que representaba una amenaza al régimen y al modelo neoliberal.

Diversas son las voces y experiencias de quienes vivieron tanto el Golpe como las consecuencias de la dictadura y sus testimonios aportan a fortalecer la memoria histórica. En esta ocasión Cynthia Domínguez Alcívar, conversó con Leonardo Ogaz Arce, exiliado chileno y catedrático en el Ecuador, sobre el legado de Allende, el proceso de la Unidad Popular y las consecuencias del golpe militar.

 

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¿Que caracterizó a la Unidad Popular (UP) y al proyecto político liderado por Salvador Allende?

El proceso de la UP en Chile fue resultado de una larga trayectoria de lucha del movimiento obrero, que comienza a inicios del siglo XX con la organización de sindicatos en las zonas salitreras, formándose un partido de las y los trabajadores, el Partido Obrero Socialista, fundado por Luis Emilio Recabarren. La UP afrontó un largo proceso de lucha y, después de muchas masacres, muchas luchas reprimidas, consolidaron un proceso democrático.

El programa de la UP, entendía el proceso chileno como un proceso de liberación social que abriera paso al socialismo. La UP, logró la unidad entre varios partidos y movimientos chilenos, comunistas, socialistas, jóvenes, la democracia cristiana, detrás de eso el movimiento de los trabajadores, campesinos y un sector importante de la clase media; era un bloque de carácter anti imperialista y anti oligárquico.

Pensado en lo que ocurrió en América Latina para la época, el programa de la UP fue bastante radical, se planteó nacionalizar el cobre, el carbón, el salitre.

Salvador Allende llega al poder en su cuarta candidatura, fue difícil llegar al conceso, principalmente porque Allende tenía un liderazgo diferente al de Chávez o Correa. Una vez en el gobierno, este empezó a cumplir el programa: nacionalizó la banca y los seguros, amplió el proceso de la reforma agraria. Se planteaba hacer todo eso de forma pacífica, desde la organización social y respetando la democracia.

 

¿Cómo se concebía la construcción del poder popular en Chile a partir de la llegada de Allende y la UP al poder?

El poder popular es una consigna que viene desde Chile, a través de la organización de los trabajadores, desde los sindicatos que en las zonas industriales crearon organizaron los cordones industriales, organismos que eran el poder popular alternativo e independiente. Los sectores campesinos también lograron la organización de comandos comunales y una serie de iniciativas de organización y gestión popular, que en lo más significativo empezaron a surgir como una dualidad de poderes junto al poder institucional. Es aquí donde empiezan los problemas, los grandes e históricamente dueños de las empresas y las tierras en Chile se vieron amenazados por quienes fueron invisibilizados y explotados.

El proceso se fue radicalizando, se expropiaron ciertas industrias, los trabajadores empezaron a tomarse las tierras, las fábricas y así empezó a ser sobrepasado el marco del programa de la UP; la gente pedía una definición clara por el socialismo y el poder de los trabajadores. El poder popular de obreros y campesinos finalmente chocó con el orden burgués, produciendo una ruptura que devendría en una división y debilitamiento de la UP, con lo cual se posibilitó el Golpe.

 

¿Cómo vivió el pueblo chileno el golpe militar de 1973?

Lamentablemente nadie se lo esperaba y nadie se preparó para defender el programa y el proceso de la UP en términos militares, el principal obstáculo era Allende, quien quería respetar el proceso institucional de manera pacífica, en ese sentido, él podría ser recordado como un buen demócrata más no como un buen revolucionario. Sin embargo, siempre fue consecuente con sus ideas bastante adelantadas a su época, pero su respeto a la institucionalidad burguesa fue fatal para él mismo y para el proceso.

La Democracia Cristina fue partícipe del golpe, ellos fueron artífices, propagadores y defensores del golpe militar armado por Augusto Pinochet, contando con la ayuda de la Iglesia. La derecha logró sostener la dictadura en Chile, creando una nueva Constitución, un nuevo partido político como soporte electoral y junto a varios economistas que llegaron de Chicago, se implementó por primera vez el neoliberalismo en Chile y en América Latina.

 

¿Qué condiciones sociales generó la dictadura de Pinochet en Chile?

Se habla de una dictadura cívico-militar, debido a que no únicamente los militares fueron quienes lograron dominar el país durante muchos años con el apoyo de la Iglesia, empresarios, entre otros. El modelo neoliberal quebró a Chile dos veces, el libro “La Dictadura” de Jorge Baradit desmonta el mito de que ellos fueron los salvadores de la economía chilena, las situaciones críticas del país se resolvieron mediante la represión más brutal a quienes salían a protestar contra la dictadura.

La izquierda en la dictadura en vez de volver a articularse en un proyecto común, con la idea de que el mundo había cambiado, pasaron a ser una oposición tibia y el ala izquierda del neoliberalismo.

La dictadura provocó que ahora Chile tenga firmados 120 tratados de libre comercio, el mercado asumió todo con altos costos sociales. Sin embargo, en el 2011 surge el movimiento estudiantil como un gran remesón al modelo neoliberal, se fortaleció el movimiento ecologista, y ahora un importante movimiento de mujeres que cuestiona el carácter patriarcal del Estado ha tomado fuerza y protagonismo. Estos tres movimientos han conformado un fuerte frente político con participación de partidos y movimientos pequeños con una propuesta anti-neoliberal.

 

¿Cómo fue su experiencia como detenido durante la dictadura y su posterior exilio?

La dictadura se caracterizó por un fuerte proceso de represión, se implantó el toque de queda desde las 6 de la tarde y si te encontraban en la calle ibas detenido. Estas medidas dieron como resultado más de 30.000 personas torturadas, 3.000 muertos, 1.119 desparecidos y a esas cifras se suman quienes salimos al exilio. Este proceso implicó un golpe a los procesos de conciencia en Chile ya que los sobrevivientes a la dictadura no tenían la misma conciencia de clase que quienes participaron con Salvador Allende, lo cual implicó un retroceso.

Después del golpe nos tomamos la Universidad de Chile, sin embargo, la toma de lugares de trabajo o estudio resultó fatal porque los militares arremetían con toda la fuerza mientras el pueblo no tenía como organizar la resistencia.

Víctor Jara estaba con nosotros en la universidad y los militares nos llevaron al Estado de Chile que hoy lleva su nombre. Ahí escribió su último poema titulado “Somos cinco mil”, antes de que empiecen a torturarlo, a “jugar” a la ruleta rusa y finalmente a asesinarlo con 44 disparos. Ahora el tipo que mató a Víctor está en Estados Unidos y es ciudadano norteamericano, por lo que se dificulta su extradición; los demás implicados en su asesinato están ahora en la cárcel.

Yo pude salir del Estadio porque llegaron delegados de la FIFA a verificar las condiciones del Estadio para jugar un partido por las eliminatorias al mundial de fútbol. Logré salir y me quedé en Chile hasta el 75, año en que gracias a un organismo ecuménico pude viajar a Quito a través de un programa de becas para estudiantes expulsados de la universidad. Mi familia me informó que poco después de mi salida, mi nombre formaba parte de las personas subversivas y peligrosas para el régimen, por lo que si no salía me hubiesen asesinado.

 

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