Daniel Noboa: el muñeco de cartón

careverga
Lunes 27 de Mayo de 2024

Existe un creciente descontento popular con la gestión de Noboa, quien cae al casi 55% de desaprobación. La gente se está hartando. Por un lado los sectores populares atestiguan en sus propias experiencias, que las condiciones materiales de vida no logran estabilizarse a pesar de las promesas y la fantasía en la que vive el primer mandatario, sino que por el contrario, la vida parece una continua precarización. Noboa no solo se ha dedicado a replicar casi a copia y calca los errores discursivos y políticos de su predecesor -el banquero presidente-, sino que los agudiza.  Como Lasso, Noboa no logró imponer por medio de consulta popular su plan perverso, sino que además ha insistido en una supuesta necesidad de eliminación subsidios, intención que casi le cuesta a Lasso su mandato en Junio de 2022. Si bien ahora mismo existe una notable depresión social generalizada, que podría llevar a un estado de indefensión, también crece poco a poco la rabia y la hostilidad entre los sectores populares, que bien podrían decidirse por salir a las calles frente a un nuevo intento de eliminación de subsidios. La gente está harta de que el poder juegue con el presente y futuro de sus hijxs.

La democracia empresarial parece caer cada vez más en una profunda decadencia. Mientras durante el gobierno de Guillermo Lasso, este ni siquiera se dignaba a dar la cara por sus atroces medidas antipopulares, Daniel Noboa se auto vanagloriaba el pasado 24 de mayo, frente a una Asamblea Nacional que continúa con el tan característico acolitismo político. Ahora que ya pasaron consulta popular y referéndum, el pacto de gobernabilidad en el Legislativo continúa. En 27 minutos, Noboa abundaba de una autocomplacencia hacia el modelo del “Nuevo Ecuador”, intentando pintar una imagen de vuelta a la institucionalidad, avances imaginarios en el combate al crimen organizado, y la ilusa imagen de haber creado empleo en los últimos 6 meses. Nada se encuentra más lejano a la realidad material del Ecuador.

Según Noboa, en su paupérrima actuación como presidente implementó en 6 meses lo que no se logró “ni en 10 años”. Se trata de tan solo una más de las facetas delirantes del magnate bananero, de cuyos cargamentos, casi un 60% de contenedores se encuentran contaminados con narcóticos, de acuerdo a una investigación del propio Teleamazonas en septiembre de 2023. Tan solo dos días después del Informe a la Nación de la República Bananera, el 26 de mayo fueron decomisadas 2,5 toneladas de cocaína en el puerto de Guayaquil, que tenían Rusia como destino. No hace falta mucha imaginación para especular en qué tipo de producto se encontraban.

De los más de 100.000 empleos que Noboa imagina haber creado desde noviembre de 2023, el propio INEC contradice estas cifras estrafalarias, indicando que efectivamente se perdieron aproximadamente 143.000 empleos entre el último trimestre de 2023 y el primer trimestre de 2024. Daniel Noboa le miente en la cara a un país entero, demostrando que la clase empresarial no representa a nadie más que a sus propios intereses y bolsillos, sin importarle el costo en las vidas del pueblo. La única conclusión posible del show que representó el Informe a la Nación de Noboa, es que la República Bananera representa al gobierno de la mentira y el engaño.

Al mismo tiempo y obviando que absolutamente nadie excepto él mismo parece entender el supuesto “Plan Fénix” -anunciado en un principio por Jan Topic- declara una “segunda fase” de dicho plan. Aparte de la multiplicación de las masacres en Manabí, El Oro y Guayas, no se ha sentido mayor mejora gracias a tan renombrado Plan Fénix. Cada momento del gobierno de Noboa parece consistir en una puesta en escena puramente mediatizada, por lo que este plan se queda en el populismo penal -fenómeno en boga por intentos de imitar a Bukele-, que se traduce en un aumento brutal de las violaciones a derechos en las cárceles: negando alimento a miles de personas, militarizando centros de detención y sometiendo a torturas sistemáticas a las PPL, bajo los sórdidos aplausos de una sociedad fascistizada por los medios corporativos, mismos que deshumanizan al pueblo precarizado de la misma forma que se deshumaniza al pueblo palestino.

A esta letanía de desaciertos se suman las características propias de la lumpen burguesía nacional, que no solo miente descaradamente en un Informe a la Nación, sino que también se permite: 1. Otorgar permisos ambientales fraudulentos para complejos de lujo apropiándose de tierras comunales y protegidas en Olón; 2. Tener 24 ministrxs y 1 primera dama con acciones en 95 empresas que prestan servicios al Estado ecuatoriano, incurriendo en conflicto de intereses contradiciendo a la Constitución de la República; 3. Arrastrar por el suelo al derecho internacional invadiendo la embajada de México y destruyendo cualquier diplomacia dando discursos completamente ebrio en una visita oficial a migrantes en Italia; 4. Eliminar el Ministerio de la Mujer y luego retractarse en el acto; 5. Regresar al país 30 años respecto a soberanía energética, con el único fin de privatizarla; y 6. Consolidar al Ecuador como el mayor exportador de cocaína del mundo, misma que sale en al menos el 60% en buques bananeros hacia Europa y el mundo -el bananero más grande del país es en efecto el presidente-.

Definitivamente los títeres que impone el imperialismo yanqui en el Ecuador evidencia la decadencia del imperio y la decadencia de nuestra propia burguesía, que sigue al pie de la letra las condicionalidades del FMI y el BM, en perjuicio del pueblo y la clase trabajadora. Esta burguesía lumpenezca no ha logrado -en casi de 200 años- construir ni el más mísero proyecto de país, al contrario, se han dedicado a intentar venderlo al mejor postor, arrodillando sus propios intereses frentes a los intereses de la burguesía transnacional. A propósito, no solo la cocaína es nuestro producto estrella, sino también la mano de obra barata. Noboa ha logrado dar continuación y exacerbación a la segunda ola migratoria que atraviesa a la sociedad ecuatoriana desde el 2021, iniciada durante el mandato del banquero presidente. Según el último informe de la OIM en Ecuador de marzo de 2024, el 63% de la población tiene la intención de migrar en el transcurso de los próximos 12 meses; y sus razones son en un 58% por la búsqueda de oportunidades laborales y solo el 2% plantea que desea migrar por percepción de peligro y violencia.

Según 1800-MIGRANTE, solo en abril de 2024 creció en un 200% la cantidad de ecuatorianos que intentó cruzar la frontera de los EE.UU. en comparación con abril del 2023. En total, en los últimos 7 meses, la patrulla fronteriza de EE.UU. detuvo, expulsó o deportó a casi 95.000 ecuatorianxs. Los números del 2023 en este respecto fueron de 117.000 ecuatorianxs; con la proyección para este año, la cifra total del 2024 sería de 170.000 detenidxs, expulsadxs o deportadxs –un 46% más que en el 2023-. En Ecuador no hay trabajo, y el poco trabajo que hay, es precario.

Inevitablemente las condiciones de vida en el país se harán cada vez más insostenibles para la inmensa mayoría de la clase trabajadora, que no tendrá otra opción que organizarse para poder continuar la vida propia y la de su familia. La real preocupación de la izquierda consecuente radica en si logra tener la fuerza y organización para direccionar el descontento popular hacia una voluntad colectiva de transformación, en un contexto en el que la corriente mundial y nacional va más bien hacia una regresión conservadora y la fascistización social. En medio de tanta infamia, para lxs marxistas el camino nos parece evidente, pero ¿cuán evidente es para la masa trabajadora?

 

 

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