Marxismo, feminismo popular y animalismos críticos

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Miércoles 18 de Noviembre de 2020

En esta ocasión les presento un texto que tiene la intención de abrir el debate acerca de la relación y profundo vínculo que existe entre los movimientos, organizaciones y teorías que plantean la liberación de la clase trabajadora, las luchas feministas, la descolonialidad y la liberación animal. La lucha en contra de la explotación, opresión y cosificación de los cuerpos, es necesariamente una lucha que reconozca que, para una existencia armónica y multidimensional de todxs, la abolición de todas las clases debe ser la condición fundamental: abolir todas las  jerarquías sexuales, sociales, de especie, sexo-afectivas, etarias, de raza y etnia, etcétera.

La lectura que se hace desde los marxismos ortodoxos acerca de la explotación, opresión y cosificación de los cuerpos, se limita tradicionalmente al análisis y crítica a la explotación de clase, y tiende a desestimar los favores que el patriarcado y el especismo le hicieron a la acumulación primitiva, permitiéndole las dimensiones de acumulación que conocemos. La apropiación del trabajo de las mujeres, las colonias y la esclavitud animal, como objetos de trabajo y consumo, fueron y son relevantes para el sostenimiento del capitalismo como sistema y estructura de explotación - opresión - cosificación. Recordemos la jerarquización superior que tenían en el S. VIII, campesinxs que criaban animales, a unx que no los tenía. Y recordemos también la millonaria industria de la carne, el despojo de tierras de la misma, el acaparamiento de aguas y más.

La idea es profundizar la teorización inicial que se hizo de la acumulación primitiva: como una inigualable acumulación de fuerza de trabajo, a base de la explotación de una clase sobre otra (burguesía sobre proletariado); para plantear que la acumulación primitiva logró aquellas dimensiones históricas gracias al despojo de tierras, la esclavitud del salario obrero, cómo el trabajo invisibilizado de las mujeres, como también a base de la esclavitud de negrxs e indixs, conjuntamente con la explotación animal como fuerza de trabajo y cosa de consumo, constituyen los cimientos fundacionales del capitalismo. Es decir, es innegable que el capitalismo patriarcal colonial y especista haya creado formas de esclavitud que han desarrollado mecanismos específicos para la explotación, opresión y cosificación de cada cuerpo, que se ocultan y se intensifican mediante la naturalización de esa explotación y la división y jerarquización interna de la clase explotada.

Marx reconoce a la colonia como fundamental para la acumulación primitiva: “el exterminio, esclavización y soterramiento en las minas de la población aborigen (…) la transformación de África en un coto reservado para la caza comercial de pieles-negras constituyen factores fundamentales de la acumulación primitiva” (El capital). Y si bien Engels ya hablaba de la división sexual del trabajo, como la primera división de clase, aun le cuesta al marxismo ortodoxo reconocer el papel de la apropiación del trabajo de las mujeres en la acumulación primitiva. Federici platea que el sometimiento, despojo, apropiación y ocultamiento del trabajo de las mujeres fue fundamental para este proceso. Más difícil se ha convertido para los marxismos ortodoxos el reconocimiento de que los animales no humanos fueron despojados de valía como sujetos sintientes, pensantes y de misticismo, bajo las premisas de racionalidad y productividad del capitalismo. En palabras de la misma Federici: “los animales fueron también sujetos a una drástica devaluación, reducidos a simples bestias, al otro excesivo” (Calibán y la bruja).

Por lo tanto, las luchas por la liberación de la clase trabajadora, los feminismos populares, las luchas antirracistas y la liberación animal, están necesariamente articuladas en cuanto responden a una sola acción política: el anticapitalismo. La clase obrera, las mujeres y cuerpos feminizados - animalizados, las personas racializadas y los demás animales, a pesar de sus diferencias y la especificidad en los mecanismos de explotación – opresión – cosificación, tienen un enemigo en común: a la burguesía como clase dominante. En última instancia, la lucha por la liberación animal, es la lucha por la liberación de toda la clase trabajadora.

En esta serie de textos se presentará la propuesta política de los animalismos críticos, con una interminable serie de articulaciones entre el marxismo, los feminismos populares, el anticolonialismo  y el antiespecismo, con el anticapitalismo como premisa y acción política fundamental. El marxismo se convierte en una crítica superficial e inconsistente a la explotación y apropiación capitalistas, si no se plantea desde una base antipatriarcal, anticolonial y antiespecista. Para plantear, pensar y sentir mundos mejores posibles, es necesario comprender que sin liberación animal, en definitiva, no habrá liberación.