Arditi del Popolo: la primera generación de antifascistas

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Jueves 5 de Mayo de 2022

Lxs Arditi del Popolo o por su traducción literal “atrevidos del pueblo” fue una organización clandestina y de carácter beligerante contra el régimen fascista de Benitto Mussolini. Lxs Arditi del Popolo son recordados como la primera organización abiertamente antifascista y por ello han sido ejemplo de organización y lucha que ha  trascendido en la izquierda italiana y en todo movimiento obrero y antifascista internacional.

Su símbolo era una calavera con un puñal entre los dientes -que representaba a sus miembros-, rodeada en una corona de laurel sobre un fondo negro -representando honor a aquellos que se asumieron como antifascistas militantes-. Arditi del Popolo fue fundada por excombatientes del ejército italiano de la Primera Guerra Mundial, pertenecientes a la división de elite Arditi, caracterizada por su modus operandi de ataques relámpago para acabar con escuadrones enemigos.

Tras la Primera Guerra Mundial en 1917, Italia había quedado devastada por los enormes gastos que implicaba la guerra desembocando como concecuencia en una profunda crisis económica, social y política. En esta agitada coyuntura, marcada por la inestabilidad de la posguerra, la retórica fascista atrajo a varios sectores, tanto de la burguesía italiana como de la clase trabajadora. Paralelamente, el movimiento obrero en Italia había cobrado fuerza con las constantes movilizaciones y huelgas del Bienio Rojo entre 1919 y 1920 -producto de la Revolución Soviética de 1917-. Sumado a otros factores pero principalmente con la necesidad de frenar la organización comunista, la monarquía italiana respondió con el ascenso de Benito Mussolini como gobernador de Italia y del Partido Nacional Fascista como único dirigente en 1922.

En este contexto nació Arditi del Popolo en el año de 1921, fundada en Roma como respuesta directa ante la creación del Partido Nacional Fascista. Fruto de una coalición de socialistas, comunistas, anarquistas e incluso republicanxs, que tras tomar conciencia de clase y conocer las verdaderas intenciones del fascismo se organizan desde diferentes sectores del proletariado para unificarse bajo un objetivo claro: frenar el avance del fascismo en un solo frente obrero.

Hasta antes de 1922, comunistas y anarquistas se enfrentaban en la clandestinidad contra lxs fascistas, cuando estxs eran unos cientos; pero pasado 1922 lxs fascistas contaban con aproximadamente 250.000 miembros y simpatizantes entre sus filas. Es en ese momento en que lxs comunistas y anarquistas -ex combatientes de la división Arditi- entendieron que la lucha ya no se daría exclusivamente en la clandestinidad y era necesario crear una organización antifascista de carácter militar para destruir al fascismo italiano.

Lxs Arditi del Popolo se organizaron en pequeñas milicias y de manera descentralizada, con gran presencia en el norte de Italia. Debido a que muchos de sus primeros miembros eran exsoldados de élite, lxs Arditi del Popolo contaban con entrenamiento militar de vanguardia para aquellos nuevos miembros que, en su mejor momento llegarían a ser 20.000. Estos iban desde simpatizantes del Bienio Rojo -sin afiliación a una organización política- hasta militantes de organizaciones de gran alcance, como el Partido Socialista Italiano -PSI- y posteriormente el Partido Comunista Italiano -PCI-.

Arditi del Popolo

 

Ante las constantes invasiones de las camisas negras de Mussolini, que tenían como misión desarticular cualquier tipo de foco de resistencia obrera, tomaron acciones de vigilancia y defensa de barrios, negocios y sindicatos obreros de varias ciudades en el norte de Italia. Las camisas negras eran escuadrones paramilitares entrenados y armados para cazar a cualquier opositorx del régimen, específicamente a aquellxs simpatizantes de la izquierda en cualquiera de sus formas.

Durante 1921 y 1922 hubo continuos enfrentamientos entre lxs Arditi del Popolo y el régimen de Mussolini como lo fue el choque de Parma en 1922, durante el cual se consiguió frenar la invasión de la ciudad por 15.000 fascistas. Esta hazaña fue lograda mediante alta disciplina militar y diversas acciones tácticas como la implantación de minas en lugares estratégicos, el levantamiento de extensas barricadas, el uso de campanarios como lugares de triangulación y vigilancia, la provisión de armamento para aquellxs ciudadanxs que se quisieran sumarse a la defensa de Parma y el diseño de redes de distribución de provisiones y municiones. Tras varios días de combate, lxs Arditi del Popolo se alzaron como la organización antifascista que coordinó la resistencia armada del proletariado de Parma.

La derrota de lxs fascistas en Parma llegaría a oídos de Mussolini, quien autorizó una mayor financiación destinada a armamento de las Camisas Negras. Esto provocó una fuerte persecución contra todas las organizaciones de izquierda en Italia. Ante el aumento de la represión, el PSI firmó un pacto de no violencia con el régimen para evitar la persecución política en sus filas. Por otro lado el PCI ordenó a sus militantes que se retiren de las filas de los Arditi del Popolo, al considerar que la asociación de comunistas con anarquistas y republicanxs era una contradicción dialéctica. Cabe recalcar que el trabajo de acción de lxs Arditi del Popolo fue elogiado por grandes revolucionarixs e intelectuales de la época como Lenin, Malatesta e incluso Antonio Gramsci, que trabajó como escritor y dirigente para el PSI y fue unx de lxs fundadorxs del PCI.

Los años pasaron y lxs Arditi del Popolo nunca bajaron la guardia y, a pesar de sufrir considerables bajas, persecución y encarcelamiento, no abandonaron la lucha en contra el fascismo. La mayoría de sus acciones consistían en emboscar a las Camisas Negras, asesinando a los líderes de los escuadrones. Para 1926, la milicia antifascista planeó un gran golpe contra el régimen que consistía en asesinar al dictador Benito Mussolini. Durante la operación, el disparo que iba dirigido a la cabeza de Mussolini falló. Ante aquel atentado, Il Duce se vio aterrorizado por el gran salto táctico en las acciones de lxs Arditi del Popolo, acontecimiento que provocaría la autorización del despliegue de 40.000 Camisas Negras para acabar con la milicia antifascista en Roma y en las principales ciudades de Italia.

En 1926, muchas organizaciones de izquierda fueron severamente perseguidas y desmanteladas, incluyendo a lxs Arditi del Popolo. Muchxs de sus miembros fueron enjuiciadxs, arrestadxs y otrxs asesinadxs. Sin embargo, lxs que lograron abandonar Italia se enlistaron en los Comandos Internacionales y viajaron hacia España para apoyar a los Republicanos en la Guerra Civil Española contra el caudillo fascista Francisco Franco. Otros cuantos ex Arditi del Popolo se ocultarían varios años para posteriormente ayudar y enlistarse en la agrupación de lxs Partisanxs, segunda generación de antifascistas militantes en territorio italiano durante la Segunda Guerra Mundial.

Lxs Arditi del Popolo se convirtieron en símbolo de lucha para los movimientos antifascistas venideros de Italia y del todo el mundo. Fueron y serán ejemplo de convicciones firmes, levantando la bandera antifascista junto al proletariado por la lucha directa y frontal contra el fascismo. Se recuerda a lxs Arditi del Popolo por su valentía y espíritu inquebrantable, al combatir a uno de los dictadores más sangrientos que ha visto la historia moderna. Mostraron que únicamente con la lucha organizada y militante se puede acertar golpes a la cara más brutal capitalismo, el fascismo.

 

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