Lituania en su cruzada anti-China

Taiwan
Martes 15 de Marzo de 2022

Lituania es un país báltico, y es Estado Miembro de la Unión Europea -UE- desde 2004, alineándose al bloque desde este entonces en prácticamente todos los aspectos. El pequeño país no cuenta con relevancia en el escenario geopolítico, además de no tener el potencial de combatir a ningún enemigo externo. Recientemente, desde las renovadas tensiones socioeconómicas entre China y Estados Unidos, el pequeño país intenta -sin éxito alguno- hacerle frente a China, con el objetivo de causar una crisis entre la UE y el país asiático.

Lituania y China tuvieron una relación comercial cercana de mutuo beneficio, hasta que el país aceptó las narrativas occidentales y decidió abandonar el grupo “17+1”, alianza comercial entre países de Europa Central y del Este con China, desembocando en serias consecuencias para su economía. Además de aquel error político económico, Lituania quedará fuera de la Iniciativa Cinturón y Ruta -BRI-, proyecto que entrelaza a economías en términos comerciales, como de inversión en infraestructura, llevando a otros países a cometer el mismo error. El BRI representa un nuevo paradigma de globalización, destruyendo las barreras geográficas del mundo y evidenciándose como un instrumento bilateral cooperativo. De tal manera, los países que rechazaron a dialogar con la iniciativa quedaron relegados a un panorama económico frágil.

Lituania en contra de “una sola China”

Taiwan se encuentra separado de China desde la revolución de 1949, cuando las tropas del Kuomintang -nacionalistas chinos- perdieron la guerra civil frente a los comunistas, liderados por Mao Tse-Tung. El Kuomintang, liderado entonces por Chiang Kai-shek, huyó hacia la isla después de la derrota, pasando a gobernarla de acuerdo a sus convicciones ideológicas. Después de la huida -entre los años 50s y 70s- el modelo político y económico de Taiwan pasó a asemejarse a cualquier país occidental. Occidente por su parte reconocía a Taiwan como la “República de China”, llegando absurdamente a ser miembro incluso del Consejo de Seguridad de la ONU -en lugar de la República Popular China- hasta 1971. A partir de 1979, después de un largo periodo de acercamiento por el gobierno de Nixon, los EE.UU. reconocieron a la República Popular China, rompiendo relaciones diplomáticas con Taiwan. De este modo, Occidente comenzaría a reconocer el principio de “una sola China”, -el cual incluye a Taiwan como una de sus partes-, misma que un día sería reunificada, llevando a que los países reconocieran diplomáticamente a China continental.

El 18 de noviembre de 2021, Lituania rompió y irrespetó este principio, con la apertura de una embajada de Taiwan en su territorio, mientras los países europeos y EE.UU. tienen representaciones extraoficiales de Taiwan con el nombre de Taipei, su capital. El gigante asiático pasó a retirar a su embajador del país como respuesta, calificando el incidente como un ataque en contra de la soberanía e integridad territorial china por el Ministro de Relaciones Exteriores, Wang Yi. Además, China se encuentra cortando lazos económicos con el país, estimulando a sus aliados a actuar de igual forma. Lituania y la UE por su parte, calificaron la respuesta china como “coerción económica”. En cambio,¿cómo se podría llamar este irrespeto hacia la soberanía de China?

Una alianza de tapete

Lituania y Australia anunciaron una alianza económica a inicios de 2022 con el objetivo de contener a China. El acuerdo entre el ministro lituano Gabrielius Landsbergis y su contraparte australiana, Marise Payne, tuvo lugar en el parlamento de Australia el 9 de febrero. Durante el evento, ambos representantes demostraron una hostilidad directa hacia China y su sociedad, incorporando incongruencias con una preconcepción extrema en sus declaraciones. Por su parte, la relación bilateral entre China y Australia se deterioró desde el 2018, a partir de la oposición australiana a la empresa de telecomunicaciones Huawei, además de aceptar narrativas occidentales acerca del surgimiento del Covid-19, después de haberse comprobado la teoría china acerca del origen del virus. De esta manera, sumándose a los conflictos más recientes entre Lituania y China, ambos países se abrazan en torno a la demencia de sus propios egocentrismos, quedando ambos fuera del nuevo paradigma de globalización, la BRI, y dependerán del apoyo de la UE y EE.UU. Deberían preguntarse de qué y si realmente vale la pena tanta xenofobia anti-China.

 

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