Ecuador: privatización y paradoja de Lauderdale

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Miércoles 30 de Marzo de 2022

En el capitalismo, un mayor crecimiento económico -y sus esperados logros sociales- también presenta paradojas importantes [1]. Una de estas paradojas es especialmente relevante en la coyuntura actual: existe una correlación inversa entre la riqueza pública y la riqueza privada; un aumento en uno, solo puede ocurrir a costa de una disminución en el otro. A este fenómeno se leconoce como la Paradoja de Lauderdale (1804).

La escasez es el motor de la expansión capitalista, asegura Hickel (2019). El relato del Estado obeso, creado por la burguesía y resguardado por los aparatos represivos, busca crear una escasez artificial. Pero en Ecuador no ha existido escasez. Las mismas tierras y los mismos recursos naturales permanecen ahí. Estos han sido explotados por una minoría que acumula a consta de estos recursos, pero una escasez no.

Con los gobiernos neoliberales del Ecuador, desde Hurtado hasta Lasso, la fuerza de la escasez nos amenaza constantemente con el desempleo. La narrativa de la amenaza es la siguiente: debemos ser cada vez más productivxs en el trabajo, o de lo contrario, perderemos nuestros trabajos ante alguien que será más productivx que nosotrxs. Aquí nace la primera paradoja del capitalismo: a medida que aumenta la productividad –a costa de mayor precarización-, se necesita menos mano de obra. Víctimas de la escasez artificial, unxs trabajadorxs son despedidxs mientras sus remplazos, suelen ser trabajadorxs más precarizadxs. La pandemia además profundizó esta característica perversa del capitalismo.

El Gobierno Nacional tiene la obligación de encontrar formas de fomentar el crecimiento de la economía para crear nuevos puestos de trabajo. Desde la perspectiva neoliberal, los marcos en que estos empleos deben crearse, apenas alcanzarían para que la gente pueda sobrevivir. Salarios de miseria, que no alcanzan para cubrir la canasta básica, y más precarización, es el costo de estas medidas perversas. Cuando el Estado no tiene más prioridad que el crecimiento económico del país, es cuando la Paradoja de Lauderdale se evidencia.

En primer lugar, la burguesía representada en los gobiernos neoliberales, busca privatizar los bienes del común que son claves para la vida: salud, energía, transporte, educación, seguridad social, etc. Esto hace que el acceso a estos bienes, servicios y derechos, sea cada vez más costoso para el pueblo y la clase trabajadora. Para la lógica capitalista esto es justificable, porque se lo hace explícitamente en nombre del crecimiento económico. A medida que, para acceder a los bienes, servicios públicos y derechos se deba pagar más a una entidad delegada, las riquezas privadas aumentarán, y por lo tanto crecerá la economía –generalmente en términos de PIB-.

Aquí nace una pregunta fundamental: ¿quién se beneficia de ese crecimiento económico? La respuesta es simple: lxs representantes legales y administradorxs de las entidades de derecho privado, delegadas a la gestión de los bienes públicos. Sus ingresos aumentan, mientras los bienes, servicios y derechos se convierten en privilegios que pocxs pueden costear. En otras palabras, seremos más pobres, incluso si nuestro ingreso no cambia, e incluso si el PIB per cápita aumenta.

Como nos encontramos en un ciclo de privatizaciones -el primero fue con los gobiernos de Rodrigo Borja y Sixto Duran Ballen-, nos dirán que la solución a esto es más crecimiento económico, es decir, más privatizaciones. Para la lógica neoliberal "¡necesitamos más crecimiento para satisfacer las necesidades básicas de la gente!" Así que tenemos que producir más cosas en sectores que no necesariamente necesitamos expandir, solo para acceder a cosas que claramente necesitamos para sobrevivir.

El caso de Ecuador no es aislado. Podemos ver que esto ha sucedido en las interminables olas de privatizaciones que se han desatado en todo el mundo: educación, cuidado de la salud, parques, piscinas, seguridad social, agua. El neoliberalismo plantea que todos los bienes sociales deben ser privatizados, deben escasear –artificialmente- para luego garantizar el crecimiento económico. Hay que obligar a la gente a pagar más para acceder a ellos. Y para poder pagar, por supuesto tendrán que trabajar, compitiendo entre ellxs en el mercado laboral para ser cada vez más productivxs, a costa de exponerse a una todavía mayor precarización laboral.

Esto nos lleva a completar la narrativa del Estado obeso con la austeridad. La lógica de la austeridad en el capitalismo es un intento desesperado de volver a poner en marcha los motores del crecimiento, recortando la inversión pública en bienes y protecciones sociales. Esto genera la eliminación de lo que queda de los bienes comunes, quedando las personas nuevamente a merced del hambre, obligadas a aumentar su productividad y precarización, si quieren sobrevivir. El objetivo de la austeridad es la creación de escasez. El sufrimiento -la pobreza- debe ser inducido en aras de un mayor crecimiento económico.

Toda esta terapia de shock ha sido bien estudiada, planificada y contiene una agenda programática diseñada por el FMI y BM, que busca ser implementada por la burguesía empresarial y la banca privada del Ecuador. Intentaron hacerlo de un solo golpe, pero tuvieron que hacerlo en tres: 1. Reforma tributaria; 2. Ley de Inversiones; y 3. Reforma Laboral. El gobierno se encuentra ante una disyuntiva, ante el reciente archivo a la segunda reforma mencionada.

Este artículo busca explicar cómo se profundiza la Paradoja de Lauderdale en el Ecuador en el escenario actual. El gobierno neoliberal de Guillermo Lasso busca el crecimiento economico del país –crecimiento solo para la burguesía-, generando una escasez artificial, al delegar la administración de servicios públicos a entidades público-privadas. Mientras el capital privado crece, la riqueza pública del común inevitablemente decrece.

 

Referencias

[1] L. M. Galindo, J. Samaniego, J. E. Alatorre, J. Ferrer, and O. Reyes, "Paradojas y riesgos del crecimiento económico en América Latina y el Caribe: Una visión ambiental de largo plazo," 2014.

[2] J. Hickel, "Degrowth: a theory of radical abundance," Real-World Economics Review, vol. 87, no. 19, pp. 54-68, 2019.

Fotografía editada de artículo del Diario El Comercio, durante gobierno de Sixto Durán-Ballen.